Las vacaciones escolares dejan parados a taxis en Tizimín, reduciendo drásticamente los ingresos diarios del transporte público local
Las vacaciones escolares dejan parados a taxis en Tizimín, reduciendo drásticamente los ingresos diarios del transporte público local

TIZIMÍN.— La temporada vacacional representa para un amplio sector comercial una de las etapas más difíciles del año, al resentir de manera directa la disminución de sus ingresos durante casi dos meses.

En el sector transporte, los taxistas han dejado de prestar servicios escolares, un ajuste que impacta de inmediato en sus ganancias diarias.

Los vendedores ambulantes de raspados y otros productos consumidos habitualmente por los estudiantes al salir de las aulas sufren de igual manera los efectos del receso.

Justino Mex, conocido y veterano vendedor de granizados en la ciudad, relató que en estos días las ventas caen considerablemente, por lo que se ven obligados a recorrer distancias más largas o buscar sitios de mayor concurrencia para colocar su mercancía.

Crisis en calles

Los ruleteros, por su parte, indican que a duras penas logran reunir el dinero suficiente para cubrir las cuotas patronales.

En ocasiones ni a esa cantidad llegan, por lo que trabajan prácticamente sin margen de ganancia y recurren a préstamos para solventar sus gastos, con la esperanza de recuperarse una vez iniciado el nuevo ciclo escolar.

Diversos comerciantes de la ciudad también expresan preocupación ante el desplome de sus ventas, dado que los padres de familia priorizan sus recursos en la compra anticipada de útiles, uniformes y calzado.

El calendario escolar establece que aún resta un mes para el retorno a las aulas, un lapso que continuará siendo complejo para quienes dependen de la dinámica y movilidad estudiantil.