Maní fue sede de la conmemoración del 103 aniversario de las Misiones Culturales de la Zona 02, que reunió a autoridades, docentes y alumnos, de acuerdo con una publicación en redes sociales de la autoridad municipal.
El acto comenzó con una ceremonia maya de agradecimiento. Después se realizó el protocolo conmemorativo, con la asistencia de Juani Verónica Quiñones Lugo, coordinadora estatal de las Misiones Culturales, y de autoridades municipales y educativas.
Alumnos de los talleres de Música y Danza de la Misión Cultural Rural No. 10, con sede en el municipio, participaron en el programa.
Origen del modelo
Las Misiones Culturales se fundaron el 17 de octubre de 1923, durante la presidencia de Álvaro Obregón, con José Vasconcelos al frente de la dependencia que hoy es la Secretaría de Educación Pública. El modelo buscaba atender la falta de maestros en las comunidades rurales y combatir el analfabetismo.
La primera misión se realizó ese mismo año en Zacualtipán, Hidalgo, con la participación de Rafael Ramírez, una de las figuras de la educación rural en el país. Eran grupos itinerantes que capacitaban a docentes en servicio y, además, estudiaban cada localidad para conocer cómo vivía la población y cuáles eran sus problemas.
En febrero de 1926 se creó la Dirección de Misiones Culturales, a cargo de la profesora Elena Torres. Las seis misiones de ese año establecieron 42 institutos en distintas aldeas y capacitaron a 2,327 maestros en servicio. Con el tiempo, la formación de docentes pasó a otras instituciones y las misiones se dedicaron a atender directamente a las comunidades.
Primera en Valladolid
En Yucatán, la primera Misión Cultural se estableció en 1931 en Valladolid.
De acuerdo con la Secretaría de Educación estatal, hay 22 misiones culturales distribuidas en las regiones norte, sur, oriente, poniente y centro. Operan, entre otros, en Buctzotz, Cenotillo, Chemax, Conkal, Dzán, Dzitás, Espita, Halachó, Kanasín, Kantunil, Motul y Peto.
Sus especialidades son educación básica para adultos, educación familiar, educación para la salud, educación artística o musical, actividades recreativas, oficios para la construcción, carpintería, industrias agropecuarias e industrias rurales y artesanales. También se imparten talleres de textil y corte de cabello.
Generan autoempleo
La capacitación se traduce en ingresos. Los maestros misioneros enseñan oficios para el autoempleo a hombres y mujeres de las localidades, lo que contribuye a la economía familiar. La Secretaría de Educación estatal ha señalado que en muchos municipios las primeras panaderías, carpinterías e incluso charangas las formaron egresados de estas misiones.









