(Primera Columna publicada el 10 de marzo de 2007)

En una de sus charlas cuaresmales, el reportero y César Pompeyo repararon en que la columna, cerca ya de los treinta años, no ha sido bendecida y quizás por esta omisión injustificable han disminuido el número de sus lectores y la influencia que sus opiniones tienen, si es que alguna vez la tuvieron. Como consecuencia, acordaron formular una relación de las personalidades y personas a quienes podrían invitar a bendecir e inaugurar la banca de costumbre.

Como estamos celebrando los 80 años de García Márquez, decidimos redactar la lista de candidatos con una prosa lo más cercana posible a la del Premio Nóbel en los tiempos de “El otoño del patriarca” y otras de sus primeras novelas, que se distinguen por sus párrafos inmensos, incluso páginas, sin puntos, sin comas, todo seguido. Sin más preámbulos transcribimos la lista y los comentarios relativos a cada proposición, comenzando por los vecinos de la banca. Queda a elección del lector decide quién es el que propone y quién el que comenta, si es el reportero o si es don César. Cuándo sale uno y cuándo entra el otro al diálogo.

—Antes que a nadie debemos invitar a Patricio… No podemos, está ido… Pues yo lo vi muy bien… Está ido en España.— Sugiero doblar la esquina y pedirselo a Manuel… Ese nunca sale del cabildo.— Invitemos al general, de todas maneras vendrá a izar la bandera… Muy riesgoso. Alguien puede plantar mariguana en la banca. Nos van a presentar en la tele como los capos del Cartel de Pompeyo… El Padre Heredia es el indicado para la bendición… No le van a dar permiso está en el Indice… ¿Qué es eso?… Es el catálogo de lecturas condenadas por el Santo Oficio y prohibidas a los fieles porque, entre otras desviaciones, propagan los cismas, las herejías, las apostasías… Entonces tampoco podemos invitar a los panistas.— Si no es el Padre Heredia, qué le parece que invitamos al Padre Lázaro A su paso de Celaya a Tizimín se bajaría a. rociar la columna… De ninguna manera, van a decir que queremos traerlo.

—¿Y si invitamos al director del “Diario”… Está dedicado a Ivonne, Ana Rosa y Cholo… ¿Y por qué no a Xavier?… Está disgustado desde que nos pusimos a contar borregos. Los que quedaban.— ¿Vendría Ivonne a inaugurarnos?… Primero tendríamos que hablar con Félix.— ¿Qué te parece Ana Rosa?… Inconveniente. Está expulsada del paraíso… Pero quiere regresar… ¿Escogió bien el camino?— Ahí está Cholo… Prefiere andar solo que mal acompañado. Nosotros tenemos mala fama. Además, tiene mal de ojo. En vez de la banca va a inaugurar un laurel.— ¿Otro del PRD?… Aquí se les nubló el cielo. El sol maya no es el azteca.— Benito es otra posibilidad… No es recomendable. Necesitaríamos dos bancas.—El apóstol Fernando no se negaría. Nos quiere mucho… ¿Estás seguro?— El otro apóstol, Hugo. Ese sí acepta… Lo dudo. Como Fernando, ha consagrado su ciencia al género epistolar. Nomás piensan en cartas. Aspiran a ser miembros de número de la Academia Mexicana de la Lengua.— ¿Dulce?… Está como en el DF Ya dijo que hoy no circula.— Eric Rubio. El estaría encantado… No va a querer otra banca. Ya está en una.

— Tendremos que salirnos de la política. Invitemos a un capitán de Coparmex… Pues no nos hemos salido de la polaca. Esos señores presumidos de derechos e imparciales. Van a inaugurar todas las bancas.— ¿Y si recurrimos a los banqueros? Allá enfrente, del otro lado, está Banamex… La banca, la de ellos, ya no es nuestra. Habría que mandar las invitaciones a Madrid, Nueva York, Hong Kong.— Los artistas estarían perfectos. La banca, después de todo, no es un adefesio. Tiene lo suyo. Allá está atrás el Macay. Sólo tenemos que cruzar la calle… Ni se te ocurrirá hacerlo. Van a retorcer la banca, como si fuera una escultura, para exponerla en el Paseo de Montejo…

— os queda George. Con un pequeño ajuste de tiempo la banca sería una escala técnica en el trayecto a Temozón… No es aconsejable. Ese caballero manda todo a Irak. No suena bien eso de “Una banca en Bagdad”. Nos van a volar al día siguiente.  Van a conseguir allá lo que más de cuatro no han logrado aquí: que la banca, el reportero y Pompeyo se vayan con su música a otra parte.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán