(Primera Columna publicada el 29 de marzo de 2009)

Como pasatiempo dominical, la columna propone un ejercicio de aventuradas deducciones que ayuden al Instituto Federal Electoral a decidir si el PRI es el cantautor del famoso panfleto sobre los negocios de Cecilia Flores, como pregona el alcalde meridano, o inocente de toda filtración, como sostiene Mauricio Sahuí, presidente del partido, en su querella por difamación y calumnia.

Con fines experimentales, el reportero mostró ayer a César Pompeyo, en la banca de costumbre, una copia de las nueve cláusulas del ejercicio:

1. La Procuraduría cateó tres casas de la señora madre y las hermanas de Cecilia.

2. En el saqueo la Procuraduría confiscó documentos inéditos sobre los nombres de los clientes de Cecilia, las cantidades que invirtieron y los intereses que devengaron o devengarían. La lista es extensa y prolija.

3. El panfleto publica una lista extensa y prolija con nombres de los clientes de Cecilia, las cantidades y los intereses.

4. El panfleto incluye datos precisos sobre presuntos acreedores que no han presentado demandas.

5. Si esos presuntos no han presentado demandas, eso quiere decir en cristiano que la Procuraduría filtró a los panfletistas los datos de su única fuente de información: los ex inéditos documentos confiscados en los saqueos de las tres casas.

6. La Procuraduría es una dependencia del Gobierno del Estado.

7. El PRI es dependencia del Gobierno del Estado.

8. Procuraduría, PRI y Gobierno del Estado son lo mismo. Tres personas distintas, pero una sola diosa verdadera. Nuestra santísima trinidad endémica.

9. Conclusión: el PRI es autor intelectual o material del panfleto, socio capitalista o mano de obra.

Durante la lectura del ejercicio, el señor Pompeyo formuló varias observaciones:

a) Si viviera Mediz Bolio nos diría que Yucatán es la tierra del faisán y el venado, del panfleto y el pasquín. Los faisanes están extintos. Los venados están prohibidos. Ya nomás nos quedan los panfletos y los pasquines. Por eso están protegidos por la autoridad del ramo. Como son varios los protegidos, es posible también que las filtraciones sobre Cecilia sean de pasquín a panfleto o de panfleto a pasquín. Con el visto bueno de la Procuraduría, claro, para no violar el “copy-right” (derechos de autor).

b) Es público y notorio que se atribuye a Ivonne el patrocinio de cenas en las que se invita a los alcaldes panistas a una apostasía que los traslade al PRI. Es cierto que, según las instrucciones atribuidas a la patrocinadora por el organizador de los ágapes, el alcalde que dé el triple salto mortal del PAN al PRI será retribuido generosamente con cargo a las partidas agotadas del presupuesto o las cuentas morosas del erario. Reconozco, reportero, que no se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de la deidad. Pero las cenas, por sí solas, no bastan para tipificar la relación conyugal entre el gobierno y el partido. Si trascendiera también algún almuerzo, o por lo menos un desayuno, entonces sería distinto.

Después de expresar sus salvedades al reportero, don César meditó las nueve deducciones, analizó sus transferencias, estudió sus desprendimientos, sopesó las circunstancias atenuantes, descartó las agravantes y llegó a la conclusión de que no: no puede afirmar que el PRI sea el autor del panfleto. Tampoco negarlo. Pompeyo se quedó a medio camino entre la sospecha, la insinuación y la corazonada. A medio camino entre la relación conyugal y el concubinato, el “affaire” y el “flirt”.

“Affaire” es un galicismo por amorío, pero más tórrido. “Flirt“ es un anglicismo por coqueteo, pero más audaz.

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