(Primera Columna publicada el 2 de abril de 2009)

Tienen precedentes las tentativas de sobornar a Diario de Yucatán para que acepte publicidad de partidos políticos pagada con fondos públicos por conducto de dependencias del gobierno. Todas fueron rechazadas, como lo fue el miércoles 25 de marzo en Campeche el intento de comprar en este periódico propaganda política del PAN con la factura a cargo de la Lotería Nacional.

A principios del régimen del presidente López Portillo, la jefatura de prensa del Instituto Mexicano del Seguro Social no era una oficina cualquiera. Dependía directamente de la Presidencia de la República, con la misión, entre otras, de que sus reportes diarios sirvieran para verificar la exactitud de los informes que los “servicios secretos” de Gobernación, el Ejército y el PRI rendían a Los Pinos sobre la situación en el país.

Esa jefatura de prensa del Seguro Social celebró con varios o muchos periódicos, Diario de Yucatán inclusive, un convenio de intercambio: la cuota patronal se pagaría en especie: con publicidad para el Instituto.

En nombre de un sector de la prensa, Diario de Yucatán fijó dos condiciones que fueron aceptadas:

1. El importe de la publicidad no utilizada en un año no se podrá aplicar a un ejercicio posterior. Motivo: impedir una acumulación que de alguna manera pueda afectar la estabilidad económica de los periódicos y por consiguiente su independencia editorial.

2. La publicidad será exclusiva para el IMSS: no se podrá transferir a otra dependencia gubernamental o partido político alguno.

En las postrimerías del sexenio, en visita a este periódico, el jefe de prensa del Seguro nos informó que debíamos millones de pesos al Instituto porque la cuantía de la publicidad no ejercida, o sea la acumulada, sobrepasaba en exceso el importe de la cuota patronal.

Le recordamos las cláusulas del convenio. Nos respondió que el gobierno no las había aprobado. “¿Por qué no nos informaron sino hasta ahora?”. La callada por respuesta, pero…

—El Presidente quiere que al concluir su gobierno las deudas de los periódicos con el Seguro Social estén “en cero”. Les proponemos esta forma de pago:

a) La mitad de la deuda, con publicidad del candidato del PRI a la Presidencia de la República, Miguel de la Madrid Hurtado.

b) La otra mitad, con publicidad del programa de planificación familiar del IMSS, que sigue las directrices de la Secretaría de Gobernación: “La familia pequeña vive mejor”.

Diario de Yucatán rechazó de inmediato la oferta del Seguro Social, con este razonamiento:

1. Es ilegal la oferta: distrae fondos públicos de su legítimo destino y los dedica a un fin prohibido por la ley. Antidemocrática: promueve la competencia desleal al colocar en notoria desventaja a los demás partidos políticos. Inequitativa y por lo tanto discriminatoria: los dineros del pueblo proceden de contribuyentes que militan en distintos partidos políticos o no pertenecen a ninguno. No es ético favorecer a uno con el patrimonio de todos.

2. Entre otras actividades de control de la natalidad incompatibles con los principios ideológicos de Diario de Yucatán, el Seguro Social practica la esterilización de mujeres sin su conocimiento y consentimiento. No respeta, además, los derechos humanos de sus pacientes: no les informa que la esterilización podría contravenir sus convicciones religiosas.

El jefe de prensa del Seguro Social se encogió de hombros y se despidió con un comentario que resumiremos con esta frase: “Lo siento, de verdad: ustedes ya son los únicos en México”.

Algunos de los protagonistas y testigos de esta anécdota han muerto. Otros viven y pueden dar fe de su autenticidad.

Han pasado treinta años. Los principios que informaron ayer nuestro rechazo del ofrecimiento del IMSS son los mismos que inspiran hoy nuestra negativa a aceptar en Campeche la propuesta de facturar a la Lotería Nacional la propaganda del PAN en nuestros periódicos. Los mismos que enarboló como bandera don Carlos R. Menéndez González al fundar Diario de Yucatán en 1925.

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