Roger Federer, tendrá obstáculos muy complicados si desea refrendar su corona del Abierto de Australia
Roger Federer se encontró en una situación un poco extraña antes del sorteo del Abierto de Australia.
Solo por estar allí.
Unos minutos después cuando terminó la ceremonia, el astro suizo se enteró que tendrá un camino difícil si quiere repetir la corona, al quedar ubicado en el mismo sector del cuadro que el seis veces campeón del torneo, Novak Djokovic.
“Esto no es normal”, dijo Federer a una multitud de cientos de fanáticos antes del sorteo de ayer en la cancha Margaret Court. “Normalmente no participo de los sorteos, porque me vuelven loco. No quiero saber contra quién voy a jugar hasta ver la hoja y conocer a mi oponente de primera ronda”.
Su primer obstáculo será el esloveno Ajaz Bedene. También podría toparse con David Goffin, Juan Martín del Potro, Sam Querrey y Milos Raonic en su sector.
Cabe la posibilidad de un duelo en semifinales contra Djokovic, quien busca su séptimo trofeo del Abierto de Australia, pero que está preclasificado 14 al regresar a las canchas luego de seis meses de inactividad por una lesión del codo derecho.
Djokovic está en el mismo sector que los hermanos Zverev —Alexander, el cuarto preclasificado, y Mischa, 32— y que el campeón de 2014, Stanislas Wawrinka, y el quinto preclasificado Dominic Thiem.
Federer derrotó a Rafael Nadal en la final del año pasado en su regreso a las competiciones tras seis meses de baja por lesión, y es el segundo preclasificado mientras busca su título 20 de Grand Slam.
Djokovic tuvo un 2017 para el olvido: comenzó el año como segundo del ranking, pero perdió en la segunda ronda del Abierto de Australia y no volvió a jugar después de Wimbledon. Fue el primer año desde 2009 que el serbio no disputa la final de al menos un Grand Slam.
Nadal, cabeza de serie, abre contra el dominicano Víctor Estrella Burgos. El español podría encontrarse en cuarta ronda con el estadounidense John Isner. El búlgaro Grigor Dimitrov, tercer preclasificado, está en su mitad del cuadro.
Corona vacante
Serena Williams optó por no defender su título tras haber sido madre por primera vez hace cuatro meses, lo que dejó el sorteo del cuadro femenino abierto.
La estadounidense Venus Williams, que perdió la final del año pasado ante su hermana, tiene un complicado primer duelo contra la suiza Belinda Bencic y está en el mismo grupo que la también estadounidense Sloane Stephens, ganadora del Abierto de Estados Unidos.
La número uno del mundo, la rumana Simona Halep, comparte cuadro con la campeona de Wimbledon, la española Garbiñe Muguruza. Podrían verse las caras con dos excampeonas en Melbourne, la rusa María Sharapova y la alemana Angelique Kerber.
María, campeona en Melbourne Park en 2008, se perdió el torneo del año pasado por una suspensión de 15 meses por dopaje.
“No hay una manera fácil de llegar a la cima”, dijo la rusa. “Tienes que derrotar a las mejores jugadoras para alcanzar la cima”.
“Es especial estar de vuelta”, confesó en una entrevista previa a la celebración del sorteo oficial. “Aprendí de los momentos malos. Tuve que volver a esforzarme en los torneos más pequeñitos. Mis padres en China (donde ganó su primer título después de la sanción) estaban muy emocionados”, dijo.
Buenos recuerdos
Federer, por su parte, fue claro después del sorteo que se realizó ayer en Australia: el quinto set ante Nadal, de la final pasada fue, “quizás, el mejor” de toda su ilustre carrera.
Roger Federer confesó que en la pasada edición no esperaba que su juego fuera “lo suficientemente bueno” como para poder disputar la final. “Pero lo fue”, celebró el tenista suizo.
“El quinto set fue, quizás, el mejor que he jugado nunca”, manifestó.— AP y EFE
