Foto: Megamedia

Progreso recibe a Cuzamá y Tizimín a los Cachorros hoy en la “Naxón”

Los cuatro mejores equipos de la temporada regresan a escena en la Liga “Naxón” Zapata de Invierno de Béisbol, que este domingo abrirá su ronda de semifinales, con los Tiburones de Progreso como favoritos para seguir camino al título.

En el inicio de las semifinales, Progreso recibirá a Cuzamá, mientras que Tizimín será anfitrión de Mérida, en series a ganar dos de tres partidos.

En el Parque “Miguel Hidalgo” del puerto, los Tiburones mandarán a la loma a Aldo Salinas para tratar de mantener su aureola de invencibles en casa, ante unos Tigres de Cuzamá que mostraron solidez en su pitcheo, en camino a esta instancia.

“Veo muy cerrada la serie. Las dos están complicadas. Son los mejores cuatro equipos de la temporada”, dijo José Caballero Delgado, piloto de los Tiburones, que en el rol regular lograron marca de 12-1 y suman dos victorias de la primera fase.

Los Tigres enviarán al centro del diamante a su estelar brazo, Línder Castro Arjona, en encuentro programado para arrancar a las 13 horas.

Castro, con amplia experiencia en Liga Mexicana, destacó que, como siempre en postemporada, “cualquier cosa puede pasar. Va a estar pareja la serie y los partidos. Progreso tiene un equipo muy parejo tanto en pitcheo como en bateo, pero pues esto es béisbol”.

Al otro lado del Estado, en Tizimín, los Reyes, subcampeones, les darán la bienvenida a los Cachorros RM de Mérida, un equipo que comenzó en el sótano y está considerado como uno de los rivales a vencer.

Reyes Aguiñaga, coach y patrocinador de los tizimileños, anunció para abrir a Guillermo Figueroa, el principal puntal de la rotación en el rol regular, llevando como contrapelo a José Gutiérrez. Figueroa fue el campeón de efectividad, con 1.49, y Gutiérrez el segundo, con 1.62.

Esta batalla en el campo “Dr. Juan Rivero Alonzo” tendrá frente a frente a dos de los mejores jonroneros de la temporada: el cachorro Said Gutiérrez y el rey Carlos Sansores. El “Poc Chuc” y la “Lorita” compartieron la cima de los tumbabardas con cuatro palos.