Luis David Adame tuvo una actuación como para que se apunte su nombre como una realidad muy latente.
El diestro hidrocálido cortó la única oreja de la tarde, en la décima corrida de la temporada grande de la Plaza México, alternando con el peruano Andrés Roca Rey y Diego Silveti, quienes, sin embargo, también dejaron muy buenas sensaciones con toros de La Joya.
Sin orejas, pero con su mejor actuación en el coso de Insurgentes, Roca Rey volvió a refrendar su realidad. Por eso, primero se queda quieto y después se arrima. Por eso se encaja y se pasa a los toros tan cerca que da escalofrío. Andrés tiene, además, ese magnetismo superior. No hubo trofeos, pero la México se rindió ante él.
Silveti no tuvo suerte con su lote que sorteó tres animales, el sobrero de regalo con el hierro de Xajay, que estuvieron bien presentados como toda la corrida de La Joya, pero que adolecieron de fondo.
El mejor del encierro fue el segundo, de Roca Rey.
Escribano, sin suerte
El español Manuel Escribano, que estará en Mérida el próximo domingo para la cuarta corrida de la temporada en el coso de Reforma, no tuvo mucha suerte en su presentación en Bogotá.
Escribano alternó con el local Ramsés —palmas y silencio— y con el valenciano Román Collado —vuelta al ruedo y oreja— que además confirmó su alternativa.
Escribano, en blanco, pero agradando a la afición colombiana, hará el paseíllo el domingo que viene en Mérida, con Uriel Moreno “El Zapata” y Leo Valadez.
