Muchos vieron a los Leones temerosos luego de perder el segundo partido de la serie ante los Bravos en el Parque Kukulcán. Pero fueron otros, totalmente otros, los melenudos que llegaron al “Domingo Santana”.
Y allí, los Leones mostraron la autoridad del superlíder. Ganaron los tres encuentros disputados en “La Fortaleza”, sin dar una sola oportunidad a unos Bravos que se desmoronaron ante sus aficionados.
Los Leones necesitaban batear desde temprano para dar tranquilidad, o comodidad, a sus lanzadores. Y así ocurrió: en los tres encuentros fueron ellos los que se adelantaron, y nunca perdieron esa ventaja.
Para destacar el trabajo colectivo: los lanzadores haciendo lo suyo, especialmente los abridores, pues los tres salieron ganando. Los bateadores se soltaron la melena, destacando tres en particular: Luis Juárez, Jesús Valdez y Sebastián Valle.
En los primeros dos partidos, ambos en el Kukulcán, los Leones pasaron serios problemas para batear. Además, una de sus cartas fuertes, Jonathan Castellanos, falló enel segundo partido.
En León, todo cambió.
