Gallia est omnis divisa in partes tres

Rugido que hace soñar

¡Hey! Éstos Leones van en serio. Once años después de visitar la final de la Liga Mexicana, los melenudos celebraron su retorno. Y el regreso fue con un golpe de autoridad, como la victoria 6-1 que lograron sobre los Sultanes de Monterrey.

Luis Juárez disparó par de cuadrangulares, de cuatro en total que batearon los Leones, y Jonathan Castellanos salió de la sombra para brillar durante cinco entradas y un tercio. Cuando se fue a las duchas tras tolerar un hit, recibió una fuerte ovación. Y no era para menos, pues la labor del regiomontano fue algo que urgía a los Leones, con sus brazos exprimidos luego de una intensa Serie de Campeonato del Sur.

Si los duendes del béisbol les siguen dando a las fieras como anoche, podría escribirse una historia increíble para esta primavera de antología en la cueva.

Los Sultanes son los Sultanes en donde se paren. Un equipo con estrellas en casi todos sus puntos. Se fueron adelante en la segunda entrada ante Castellanos, pero los Leones reaccionaron de inmediato con bambinazo de Art Charles. Regresar de inmediato era algo primordial. Les sirvió mucho en la batalla ante los Tigres y por eso hoy les estamos escribiendo de la Serie del Rey.

No importa quién sea el rival. Que uno haga lo que corresponde es lo esencial.

Lo platicamos con Roberto Vizcarra en la mañana: “Necesitamos hacer las cosas bien”. Doce horas después, ya exhausto, el piloto melenudo lo reiteró al mismo gremio que temprano le atiborró de preguntas.

¿Estrategia?

“Hay que jugar béisbol “, nos dijo camino al clubhouse luego de esta victoria, que hubo quien le llamó fácil, quizá por el score.

Yucatán hizo lo suyo. “Pepón” Juárez había hablado el lunes de ser mas paciente y lo fue. Seleccionó sus pitcheo y se fue con tres hits, dos para la calle. Una explosiva noche a la que se sumó Walter Ibarra con otro jonrón. Pero hubo sus contratiempos. Y los relevistas, entre tambaleos, colgaron un cero monumental en la sexta, en la que los regios llenaron la casa sin aut.

Yadir Drake fue el segundo aut con una salvaje línea degollada por Ricardo Serrano en la esquina caliente, y Arturo Rodríguez rodó para cerrar la entrada. Si ese trueno de Drake se va viva, tal vez estaríamos contando otra historia.

Igual en la mañana Vizcarra dijo que estas series se ganan con el corazón, con la entrega. La de Ronald Belisario, por ejemplo, pues pidió la pelota y realizó un gran relevo. Y Carlos Frías, sin un puesto firme en la rotación, ni en el bulpén, tomó la esféride para sacar la novena. Chad Gaudin, de titánica labor el lunes, estaba listo para entrar si fuese necesario.

Camino a la rueda de prensa tras el partido, vimos caras de cientos de aficionados en las escalinatas, con sensación positiva.

Ganar 6-1 a un equipo construido para ser campeón fue algo que dejó semblantes de alegría, como dijeron Castellanos y Juárez ante los medios. Sí da tranquilidad, evidentemente, vencer a un trabuco como los Sultanes. Pero esto apenas comienza y Roberto Kelly, piloto norteño, cree que su equipo bateará y sus lanzadores serán dominantes.

Ese es el chiste. Los Leones tendrán que pensar en lo mismo en el día a día. Castellanos, Juárez, Charles, Ibarra, Sosa, J.J., Valle, Cabrera, “Cacao”, Serrano y los lanzadores dieron señal de que este equipo está para cosas grandes.

¿Por qué mencionar a todos? Porque dejaron de ser dependientes de uno o dos. Fincaron su obra en el trabajo en equipo.

Y contemos a los más de 12 mil que les apoyaron desde las butacas.

Reproducimos una frase de Erick Arellano Hernández, dueño y presidente de las fieras: “Aquí encontramos la fórmula para hacer las cosas bien”.

Sin alarde de positivismo desmedido, esto se pondrá bueno. El retorno a Serie del Rey fue grande, como en 2006 disfrutamos y en 2007 casi lo hacemos.— Gaspar Silveira M.

 

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