Monterrey anota siete en la octava para imponerse
MONTERREY, Nuevo León (Por Gaspar Silveira Malaver, enviado especial de Grupo Megamedia).— Los Leones tuvieron en las manos a los Sultanes y los dejaron vivir.
Ahora, el momento anímico está en la caseta de enfrente.
Tres errores de su defensiva, un wildpitch inoportuno y un desplome del relevo en la octava entrada dejaron muy abierto un partido que iba sumamente cerrado. Los Sultanes lo ganaron 9-2 y recibieron una bocanada de oxígeno en la Serie del Rey.
Dos pifias en el primer rollo de una defensiva que había jugado casi por nota permitieron dos carreras. Pero Yoanner Negrín se creció y llegó a la octava ya con el marcador empatado 2-2. Los selváticos incluso tuvieron la que pudo ser la carrera de la ventaja, pero no batearon oportuno y en el cierre vino la avalancha regiomontana.
En un abrir y cerrar de ojos se fue todo lo logrado en un partido altamente competitivo. Roberto Vizcarra nos dijo anoche algo que había reiterado en Mérida: las series de playoffs se ganan con pitcheo y defensa, buena defensa, claro.
Pitcheo, lo tuvieron en Negrín. El cubano brindó una actuación soberbia, mancillada por la defensiva, aunque un error fue suyo en el octavo, justo cuando comenzaba a desmoronarse.
Vamos… si los agoreros hubieran metido la cuchara, esta frasesilla de “las carreras que no hagas te las harán”. Con el score 2-0, José Juan Aguilar los metió al juego con cuadrangular ante Marco Tovar, y pareció que era el empujón a la reacción. En la octava empataron con hit remolcador de Jesús “Cacao” Valdez y pudieron irse al frente, pero falló el bateo oportuno.
Roberto Kelly no podía darse el lujo de perder y se fue a la estufa por su cerrador Wirfin Obispo con uno fuera en ese acto, y le funcionó. Había que hacerlo o…
Debacle melenuda
Y en el cierre, adiós a todo. Negrín toleró un hit y al fildear un toque erró en su tiro y avanzaron incluso los corredores. Se fue del partido, inmediatamente con la derrota a cuestas. ¿Tarde lo removió Vizcarra? El mánager dijo que no, que estaba en lo adecuado.
Mientras los Leones se vieron afectados con el guante, los de casa se lucieron. Agustín Murillo evitó dos imparables con engarces espectaculares en tercera y a Ramiro Peña se le vio en una en el campo corto.
Así, imposible para los Leones. Vizcarra se fue a lo suyo: “Todavía tenemos la ventaja. Es ir juego a juego, como en todas las series”. Pero darle vida al rival cuando lo tienes a tiro de piedra, puede resultar peligroso.
Negrín lanzó para ganar. Y la defensa no le ayudó. Así de ingrato a veces este deporte. Los Sultanes volvieron a la vida en su palacio, una verdadera joya del béisbol mexicano. Que el domingo sea distinto. O esto se irá para largo.— Gaspar Silveira Malaver @silveriado
