Siguen sin “cabeza”
En medio de incertidumbre deportiva, los Venados FC Yucatán regresaron ayer por la mañana al trabajo.
Pero lo hicieron sin el hombre que será su nuevo director técnico.
Los ciervos entrenaron ayer en doble sesión. Las dos fueron dirigidas por un hombre de casa, el exgoleador Miguel Salcedo, quien dedicó su tiempo para trabajar en el aspecto físico, tratando de preparar ese punto de cara al siguiente partido, el viernes próximo en el Estadio “Marte R. Gómez” ante los Correcaminos de la Univeridad Autónoma de Tamaulipas.
Ayer seguía a la expectativa sobre quién vendría al timón tras la salida del exdelantero argentino Bruno Marioni. Se habían manejado nombres clave, que se veían como casi seguros: Ricardo Valiño, quien ya ha sido entrenador de los Venados, y Carlos Cariño, quien llegaba vía los Pumas de la UNAM.
Pero no se ha informado que haya acuerdo con ellos. En la directiva no se dieron detalles al respecto.
En un comunicado, los Venados informaron ayer que fue Salcedo y equipo quienes dirigieron el entrenamiento matutino en la Unidad Deportiva de Tamanché.
Salcedo, quien jugó en Primera División, dirige actualmente a la filial de los Venados en Tercera, que venció a los Corsarios de Campeche 3-1 la semana pasada.
Daniel Rossello, secretario técnico de Venados, explicó —según el comunicado que enviaron los ciervos— que los trabajos de Salcedo con el primer equipo son provisionales y no se trata de un “interinato” como tal.
“El profesor Salcedo seguirá como director técnico de nuestro equipo de Tercera División”, afirmó.
Salcedo fue contactado ayer por la tarde. “Me voy a entrenar… Vamos con todo”, dijo el yucateco. Hoy también dirigirá a los Venados. Mientras, la directiva deshoja la margarita en busca de su nuevo entrenador.
Los próximos compromisos de los cornúpetas serán contra Correcaminos de visita, Atlante en el Iturralde (fecha 10), Cafetaleros de Tapachula (visita fecha 11), Alebrijes de Oaxaca (Iturralde), Leones Negros (visita), Dorados de Sinaloa (Mérida) y Mineros de Zacatecas de visita.— GASPAR SILVEIRA
