Emotiva ceremonia honra al ajedrez y a su magno torneo
Una ceremonia que sirvió para enaltecer los valores del ajedrez como disciplina, más allá de un deporte que tuvo en Yucatán a su principal exponente en México, fue el marco para la inauguración del XXX Torneo Internacional de Ajedrez “Carlos Torre Repetto, In Memóriam”, este sábado en la terraza del Palacio de la Música.
Con mensajes emotivos, salidos de sus organizadores, de las autoridades y también del monarca defensor, el “Torre” abrió oficialmente su competencia, que reúne a jugadores de 20 naciones y 23 estados de la República, consolidando la posición del certamen como el más importante de América Latina.
“El ‘Carlos Torre’ se ha afianzado, cuando era un torneo moribundo, y todo fue gracias a la fuerza que hizo la unión de varios entes, y el torneo sigue siendo un referente, no solo del ajedrez, sino como un orgullo y patrimonio de los yucatecos”, destacó Alberto Cámara Patrón, quien ayer tuvo su última inauguración como presidente del Patronato, pues cederá la estafeta a Daniel Zacarías Martínez.
El sentido discurso del empresario yucateco fue refrendado por el peruano Emilio Córdova, campeón defensor, destacando igual, además de lo que el evento vale en lo deportivo, lo fundamental que es para crecer y trascender. “En Latinoamérica podemos… Claro que podemos, pero tenemos que mostrar nuestra fuerza para alcanzar las metas”, dijo el Gran Maestro inca, en improvisado mensaje. Y luego, meditó sobre las ganancias logradas a través de su deporte, de lo que le permite crecer en lo personal y profesional, y lo valioso que es venir a Mérida a jugar en “un torneo muy parejo y de gran representación”.
Córdova respondió al primer lance del torneo, que realizó Carlos Sáenz Castillo, director del Instituto del Deporte del Estado de Yucatán (IDEY).
En la mesa de honor, ajedrecistas, autoridades y empresarios yucatecos unieron sus mensajes para una expresión no dicha por nadie textualmente, pero que hace mella en el ego de quienes buscan el beneficio personal por encima de la trascendencia del torneo: “Larga vida al ‘Torre’”.
Nos lo comentó, días antes, el heredero de las glorias de Carlos Torre, el GM Manuel León Hoyos, hoy asesor de Economía en la Universidad de Yale, ansioso de volver a la competición, pero consciente de que la vida tiene que seguir y la suya hoy en día es continuar con lo que aprendió en los tableros.
Reunidos en torno a un tablero de ajedrez, unos 600 exponentes del deporte ciencia toman parte en la competencia yucateca, desde infantiles hasta la categoría Magistral, por la que han desfilado a lo largo de la historia varios de los máximos exponentes de la milenaria disciplina.
“Es, por Carlos Torre, que estamos aquí, y su legado nos dice que se debe continuar”, expresó Cámara Patrón, quien resaltó la participación del ala empresarial de la sociedad yucateca para poder mantener a la vanguardia una competencia que, impulsada férreamente por el desaparecido Alejandro Preve Castro, alcanzó cotas que hoy hacen que sea un referente en el universo de las 64 casillas.
Hubo importantes peticiones en lo dicho por los oradores, a la vez que fuertes compromisos. Que sea materia obligatoria, por ejemplo, como solicitó otra vez Cámara Patrón, o que, mediante este torneo, pueda celebrarse un Magistral Cerrado con las grandes luminarias de Caissa, según ofrecimiento propio del director del IDEY.
Yucatán tiene emblemas en el deporte, como el Mundial Juvenil de Tenis, los Leones en béisbol, los Venados en fútbol, sus campeones mundiales de boxeo y, claro, el eje emblemático del juego ciencia mexicano. “Por eso, el ‘Torre’ tiene que seguir. El ajedrez puede retribuirlo a la sociedad”, expresó Javier Herrera Aussin, quien también dejará la dirección general del evento.
Como sea, los compromisos fueron que su hoy sólida presencia pueda estar muchos años más. Que el legado de Carlos Torre y los precursores de su torneo, sea perpetuado.— Gaspar Silveira Malaver
