El béisbol mexicano llora por el deceso de uno de sus grandes ídolos de todos los tiempos

Ni duda cabe de que se trata de una de las leyendas del béisbol mexicano.

Francisco Estrada Soto entregó su vida totalmente al béisbol. Fue pelotero por 30 temporadas, en verano y en invierno, y durante 28 años fungió como mánager. En ambas facetas se le considera entre los mejores.

Muchos peloteros que fueron estrellas, en México y en Grandes Ligas, manifestaron ayer su pesar por el lamentable deceso de Estrada Soto. Fernando Valenzuela, Vinicio Castilla, Karim García, entre otros, lamentaron la desaparición de Estrada, a quien consideraron un maestro, tanto en el campo como desde la caseta. Los crespones negros aparecieron por todos lados.

En cada equipo hizo una época importante, distinta. Con Campeche, uno de los ídolos que llevó a los Piratas al trono en 1983. En la Ciudad de las Murallas se convirtió en un referente y uno de los símbolos eternos de los bucaneros. En ese estado se le recordó con pesar.

En Minatitlán y León, forjando peloteros como Roberto Vizcarra, su yerno, y Ramón Esquer, entre otros, con los que se coronó en la Liga Mexicana.

En 2002 dirigió a los Leones de Yucatán, con los que crecía una camada que fue igual de emblemática, con Said Gutiérrez, Oscar Rivera, Oswaldo Morejón, que más tarde alcanzarían el campeonato. Entre otros novatos estaba un zurdo de Culiacán, espigado, de anteojos y con acné juvenil: Óliver Pérez, quien de los Leones dio el salto a las Grandes Ligas con los Padres de San Diego.

Varios peloteros de esa época nos manifestaron ayer su pésame por el deceso del maestro Estrada.

Estrada, quien murió ayer a los 71 años de edad, tuvo una carrera activa de 30 años dentro del diamante. Debutó en la LMB en 1966 con los Diablos Rojos del México, conjunto al que perteneció 26 temporadas, alternando en equipos como Ángeles de Puebla, Campeche, León y Minatitlán. Ganó los gallardetes de 1968 con los Diablos y de 1979 con los Ángeles.

En el Pacífico debutó en 1964 con tan solo 16 años de edad con Navojoa.

En la Liga del Pacífico cosechó siete gallardetes, seis con los Tomateros y uno con Mexicali. El número 25 de “Paquín” Estrada fue retirado hace unos años por la directiva de los Tomateros.

Mánager de México en el primer Clásico Mundial de Beisbol, obtuvo tres trofeos de la Serie del Caribe, uno como jugador de Mexicali en 1986, y dos más como estratega, en 1996 y 2002, al frente de los Tomateros. Sólo tres mánagers mexicanos han ganado la Serie: Benjamín “Cananea” Reyes, Estrada y el yucateco Juan José Pacho Burgos.

Junto a sus múltiples trofeos, “Paquín” es recordado por su carisma y el trato que siempre tuvo con los peloteros. Si bien es recordado por la elegancia de su defensa, su maestría en los elevados de faul y su personalidad para dirigir a los lanzadores, Estrada fue un buen bateador, a pesar de no tener mucho poder. Un reconocido chocador de pelota.— Gaspar Silveira Malaver

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