Donovan

El mexicano nos habla de sus sueños en los patines

Procuro siempre dos cosas cuando realizo una entrevista: que los personajes nos cuenten, a detalle si es posible, sobre los esfuerzos y sacrificios que alimentan el alma camino al éxito. Y de allí, a que sean sus vivencias mensajes vivos, reales ejemplos de superación que puedan llegarle a cualquiera.

Y ahora que pudimos contactar a Donovan Carrillo Suazo, el joven patinador nos dejó bien claro la historia de un sacrificio, de una lucha incansable e intensa para convertirse en una revelación en el patinaje artístico sobre hielo, primero, hasta convertirse en uno de los deportistas más representativos de México, un país donde cuesta mucho concretar los sueños. Y el precio va más allá de dinero.

Donovan Daniel Carrillo Suazo, para ponernos en contexto, es mucho, muchísimo más que el chico que conocimos cuando saltó  a la fama por participar en el Junior Grand Prix de Japón en Yokohoma con un tema de Juan Gabriel, “Hasta que te conocí”. Eso lo lanzó  a la fama. Pero hay una historia antes de llegar allí.

“Mi sueño era sobresalir, ser alguien en el deporte. Practiqué  gimnasia  y clavados antes de ser patinador. Mi hermana patinaba y yo solo miraba”, relata Donovan, que cuenta con 20 años de edad en este momento.

Él mismo nos dice el motivo real por el que se hizo patinador: “Fue por amor, digámoslo así. Tenía ocho años y vi a una niña que iba a patinar, cuando acompañaba a mi hermana. Y por ella pedí a mis papás que me lleven a clases de patinaje. Tenía una motivación. Poco duró eso porque la niña dejó pronto de ir”.

Donovan ya estaba enamorado del patinaje sobre hielo. Y nunca lo quitaron de allí. Le vieron patinar, admiraron su destreza y la aplicación a los cánones que había que seguir y todo estaba decidido. Además, cayó en manos de Gregorio Núñez, un reconocido entrenador con el que sigue vinculado hasta hoy.

Ahora bien, su vida sufrió cambios, necesarios para poder alcanzar los sitios privilegiados en que está hoy en día: acariciando el sueño de participar en los Juegos Olímpicos de 2022 en Pekín.

Uno fue mudarse de Guadalajara a León para entrenar en la pista leonesa de tiempo completo. “Esto significó dejar a mi familia. Desde 2013 vivo en León y a veces veo a mis papás tres veces al año. Esto es algo que tienes que hacer si pretendes llegar a donde has pensado”.

Y no fue fácil el camino. El patinaje es un deporte de poca difusión, considerado elitista por los altos costos de los implementos. “Era difícil obtener respaldo. Hay otros deportes que tienen mucho apoyo. A nosotros, muy poco. Mis papás se esforzaron, mi entrenador me ayudó mucho. Ahora que estoy en el programa senior del patinaje artístico, que he probado lo que se siente estar en el firmamento internacional, uno se da cuenta que ha valido la pena luchar por lograr recursos para ir a campamentos, a torneos internacionales”.

Horas y horas en el hielo patinando, en la duela haciendo gimnasia, bailando ballet. Y dietas, trabajo mental. “Eso pocos lo ven. Generalmente se ven los resultados finales. Lo que sucede antes, no. Pero eso te carga de  motivaciones. Es el valor de cada paso que das. Y eso lo define cada persona con sus propias metas”, nos dice Donovan, un joven conocido en Yucatán, pues ha estado en la pista de Plaza Galerías, de la que tuvo elogios “porque allí hay un gran semillero. Y son muy pocas las pistas de hielo que tenemos en el país”.

Donovan ha dado la vuelta al mundo. Desde 2013 que comenzó a girar de un lado a otro, codeándose con los mejores exponentes de esta disciplina y también en los principales eventos del orbe.

Su clase como patinador vivió en 2019 un paso gigantesco al ejecutar  el triple  Axel, el salto que todos practican, pero que pocos se atreven a realizar  en competencia. Un giro triple que se abre con un pie y se cierra con el otro que impresionó en el Campeonato Mundial Senior. “Fue algo increíble. Hacerlo me permitió mostrar que mis intenciones de llegar lejos están bien sólidas”.

Y lo están, sólidas, muy sólidas. Lleva tres años patinando en la categoría principal de la International Skateeng Union, aunque el año pasado no pudo alcanzar el boleto a los Juegos Olímpicos. Este año, en el Campeonato Cuatro Continentes de Seúl volvió a mostrar su amor a México llevando a la Gala, como invitado, un popurrí de mariachi que cautivó a los coreanos y a los que pudimos verle en televisión. Entre las letras de las canciones de Juan Gabriel, en sentimiento y dedicatoria a su madre, ha surcado el hielo en el mundo. Y tres visitas al Cuatro Continentes con clasificaciones a la fase final, hablan de él.

Tiene, pues, Donovan Carrillo Suazo, una historia que es ejemplo de lucha y sacrificio y mensaje real: “Es posible siempre que uno quiera. En la vida no hay imposibles”.

Su pasión a patinar con la música de Juan Gabriel, que avivó el avispero con señalamientos de ser gay, negado por él, le hicieron famoso.

Pero hay más, mucho más en su vida sobre el hielo.— GASPAR SILVEIRA

“Fue algo increíble. Hacerlo me permitió mostrar que mis intenciones de llegar están bien sólidas”.

Donovan Carrill, sobre el triple Axel en el Mundial

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