Podría dejar el liderato mañana, ayer solo empató
Aunque no forma parte del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, el uso del término “cerocerismo” está muy extendido coloquialmente. El significado se atribuye a un partido de fútbol en el que ambos contendientes terminan los 90 minutos sin perforar la portería contraria. Esa palabra fría y aburrida es la que mejor describe un Sevilla-Barcelona que tuvo gran desgaste físico y algunos arreones sin suerte.
El partido casi expiraba cuando un valiente Ter Stegen subía a rematar un saque de esquina. ¿Con 0 a 0? Pues sí, porque en este cero a cero, el que más perdía era el Barcelona que ya no depende de sí mismo para ganar la liga. El Madrid solo necesita ganar a la Real Sociedad para ser líder nuevamente a falta de ocho jornadas.
Quique Setién no se fiaba del Sevilla, un equipo un tanto irregular pero que sigue en puestos de Champions League. Con oficio, el club hispalense es un buen conjunto con el sello de un Julen Lopetegui con experiencia en partidos de primer nivel. Por eso, Setién colocó a Arturo Vidal y Rakitic en el centro. Arriba, Suárez volvía ser titular junto con Braithwaite —a costa de Griezmann, en la banca— y el siempre Leo Messi.
La primera parte fue claramente blaugrana ante la pasividad y falta de colocación de muchos sevillistas. Preocupante fue la poca apuesta ofensiva de las bandas andaluzas, temidas en la liga por la fuerza y empuje de sus guerreros como Navas y Reguilón.
La segunda parte fue totalmente del Sevilla que tuvo ocasiones claras con Munir y Ocampos. Los centros del campo se antojaron fundamentales con lo que el Sevilla dio entrada al conocedor Banega en lugar de un gris Óliver Torres. Por su parte, el Barcelona recurrió al brasileño Arthur en lugar del danés Braithwaite para mejorar el control en una medular necesaria.
A falta de 15 minutos entró Griezmann en lugar de Arturo Vidal. El tridente formado por el francés, Suárez y Messi trataría de reencontrarse con el gol tan necesario para no sufrir. Pero éste no llegó.
El Sevilla utilizó sus cinco cambios para tratar de explotar más la velocidad mientras que el Barcelona se quedó con los clásicos tres. Ni Ansu Fati, goleador la pasada jornada contra el Leganés, pudo activar su rapidez al quedarse todo el partido en la banca.
Al final, reparto de puntos que tranquiliza un poco al Sevilla y pone nervioso al Barcelona que mira de reojo el partido de mañana del Real Madrid en Anoeta. Si ganan los blancos, ahora será el equipo merengue quien dependerá de él mismo para alzarse con el título.
Todo son finales
En otro encuentro de la jornada, el Leganés del estratega mexicano Javier Aguirre visitaba el estadio de Son Moix para enfrentarse a uno de sus principales rivales por la salvación: el Mallorca.
El “Vasco” cumplía sanción tras su expulsión en el Nou Camp y su puesto lo ocupó Toni Amor.
El “Lega” llegaba con la imperiosa necesidad de puntuar para no seguir hundiéndose, y lo consiguió aunque casi en el último suspiro de un partido agónico.
A falta de goles en una jugada, Salva Sevilla y Óscar Rodríguez se pusieron los uniformes de maestros en los tiros libres y metieron dos goles, uno por cada bando, dignos de enmarcar. El Mallorca logró el primer gol a los 8 minutos, y el Leganés, a los 86 de juego, cuando el partido estaba a punto de morir.
Al final, reparto de puntos que deja con mal sabor de boca a ambos porque algunos rivales directos deben jugar aún la jornada.
Villarreal, imparable
A la misma hora que el Mallorca-Leganés se jugó en el Nuevo Los Cármenes el Granada contra el Villarreal, dos equipos que buscan un pasaporte a Europa.
El equipo nazarí llegaba con la moral alta después de conseguir 4 puntos de 6 posibles tras el parón por el coronavirus. El Villarreal, por su parte, se presentaba más motivado aún con 6 puntos de 6 posibles y su mirada puesta en una Champions League más cerca.
Un solitario gol de Gerard Moreno en el minuto 11 del partido fue más que suficiente para dar la tercera victoria de tres al “Submarino amarillo” y dejar el Nuevo Los Cármenes helado.
Hoy se juegan los siguientes partidos: Espanyol-Levante, Athletic de Bilbao-Betis, Getafe-Eibar y Atlético de Madrid-Valladolid.
Mañana se jugarán los tres restantes: Real Sociedad-Real Madrid, Valencia-Osasuna y Celta-Alavés.
