Momento de brillar
El 12 de enero del 2014, el camión que transportaba al equipo de Santos Laguna Sub-17 se dirigía a casa después de haber jugado un partido ante Cruz Azul.
El viaje había sido largo, desde Ciudad de México, y entrando a Durango, ya cerca de casa, un camión, una pipa de gas lo alcanzó, el vehículo se salió de la carretera.
El médico del cuadro santista, César Augusto Mora, falleció y varios jugadores terminaron en el hospital por sería golpes.
En ese camión viajaba el joven Carlos Acevedo, hoy, portero titular de Santos, del que todos hablan ahora mismo en la Liga MX.
Ese accidente, casi provoca que el cancerbero deje el fútbol, la familia preocupada por el incidente lo retiró, pero después de algunos meses decidió que abandonar era de cobardes y volvió. Acabó con los miedos.
El joven portero de Santos ha sorprendido al fútbol mexicano con sus actuaciones en los dos primeros juegos del actual torneo.
Todos resaltan los dos pénaltis detenidos, uno por juego, el primero a Jonathan Rodríguez de Cruz Azul – aunque en el rebote su portería fue vencida, y el segundo apenas ayer contra Chivas, cuando desvió el disparo de José Juan Macías.
Acevedo es el heredero de las glorias de gente como Agustín Marchesín y Jonathan Orozco, aunque sus primeros pasos en el mundo de la portería los dio bajo el regazo de Oswaldo Sánchez, quien era el portero titular santista cuando comenzó su ascenso en el equipo.
El nacido en Torreón hace 24 años, en dos ocasiones abandonó el sueño de ser portero: Primero a corta edad, porque no se le daban oportunidades, y después porque sufrió el accidente.
A la salida de Jonathan Orozco, la directiva de Santos Laguna decidió darle la titularidad a pesar de la llegada de un consolidado como Gibrán Lajud.
“Cuando se decidió que Carlos se quedara como el portero número uno, le dije a la directiva que no solo estábamos reforzando al equipo este año, sino muchos más. La cabaña del equipo no tendrá problemas en mucho tiempo”, dijo el técnico Guillermo Almada.
