Los galardones van a manos de dos primeras base
¿Una nueva era en la época de los súper astros del béisbol?
Dos primeras base que dieron un nuevo impulso al deporte, con distintas intervenciones, se apoderaron del trofeo al Jugador Más Valioso: el cubano José Abreu, de los Medias Blancas de Chicago, lo logró para la Liga Americana, y Freddie Freeman, de los Bravos de Atlanta, por la Nacional.
En una temporada afectada desde los entrenamientos primaverales hasta la Serie Mundial por la pandemia, quizás convenía que el último gran premio del año fuera para alguien infectado por el virus. Y así fue: Freeman la vivió en carne propia y ahora resulta ganador.
Freeman es uno de los bateadores más productivos del juego en la última década, pero también aparece como líder moral de un equipo lleno de jóvenes.
Tuvo los mejores porcentajes de su carrera en bateo (.341), OBP (.462), slugging (.640) y OPS (1,102) y encabezó el Viejo Circuito en dobles (23) y anotadas (51) y bateó 13 jonrones y remolcó 53 carreras. Y todo eso tras vencer al virus de Covid-19, que lo tuvo en un hospital pasando serios problemas al ser contagiado. Llegó a tener temperatura corporal de 40 grados, sorprendiendo a los médicos, a la vez que perdió el sentido del gusto y del olfato, a tres semanas de arrancar la temporada.
Había quedado entre los tres finalistas al premio en tres ocasiones durante su gran carrera, y es el primer integrante de los Bravos que consigue la distinción desde Chipper Jones, en 1999.
Histórico cubano
Abreu, de 33 años, produjo 60 carreras en 60 juegos en el año 2020 para encabezar el Joven Circuito en ese rubro por segunda temporada consecutiva. Además, Abreu terminó en el segundo lugar en las Mayores con 19 jonrones y en cuarto lugar en la Americana con porcentaje de bateo de .317, un rendimiento ofensivo a base de poder.
El nativo de Cuba es el primer jugador de los Medias Blancas reconocido como “MVP” desde que Frank Thomas se ajudicó el galardón en temporadas consecutivas en 1993 y 1994. El oriundo de Cienfuegos se une a José Canseco (1988) y a Zoilo “Zorro” Versalles (1965) como los únicos tres cubanos que se han sido nombrados para recibir este galardón.
Abreu, quien ganó el premio al Novato del Año en 2014, es el quinto pelotero de la historia que consigue esas dos nominaciones. Con su extraordinario desempeño, Abreu ayudó a que los Medias Blancas ganaran la División Central por primera vez desde 2008.
