Foto: Megamedia

Paco Camino, de las glorias del toreo universal

Amigos aficionados…

Cumplió hace un par de días 80 años Paco Camino, una de las glorias del toreo universal. Repetimos: universal. De los que fueron figuras en su tierra y llegaron a México a jugarse la vida y pelearse las palmas con nuestras figuras.

No las viví, pero he leído sobre las grandes tardes de su épica batalla ni más ni menos que con Manolo Martínez. Aquella frase “Manolo, Manolo y ya”, tuvo en Paco Camino a un competidor fiero. En la Plaza Mérida se vivieron varias de esas encarnizadas tardes en las que la figura de Monterrey y el “Niño Sabio” de Camas venían a estar en papel de mandones. Dicen que en cada época hay una rivalidad y esa que protagonizaron el mandón de Monterrey y el torero de Sevilla está grabada en los canales de la tauromaquia.

Paco Camino toreó de 1959 a 1983, que fue su retirada definitiva. Nació el 14 de diciembre de 1940 en Camas (de allí su apodo de “Niño Sabio de Camas”) y tomó la alternativa en 1959 (Valencia, España), confirmándola en la Plaza México en un día como ayer, el 16 de diciembre de 1962, una tarde marcada por la miel y la hiel, pues “Recuerdo”, toro de la ceremonia, le pegó hasta dos cornadas, y no pudo salir a lidiar a su segundo enemigo.

Hijo de Francisco Camino, banderillero de profesión, Francisco Camino Sánchez, su nombre de pila, fue considerado uno de los toreros más completos de su generación. Antes de ser matador, elegante y altivo, ya le auguraban éxito. Los que le veían notaban su precocidad ante los astados, de allí el famoso apodo con el que en estos días, pese a haberse retirado hace casi cuatro décadas, le siguen recordando de esa forma.

Cuando editamos el libro “Legado de la Fiesta en Yucatán”, una de las figuras de referencia que tenían su lugar privilegiado era precisamente Paco Camino. En el ruedo de la Avenida Reforma brindó una de las tardes de auténtica leyenda. El 29 de noviembre de 1964, ante el toro “Dispuesto”, de Peñuelas, toreó como los ángeles (son muchos que me han dicho sobre esa faena) y fue premiado con las dos orejas y el rabo. Inmortaliza la tarde una placa en el túnel de cuadrillas, empotrada en letra roja a solicitud del Grupo Taurino “Calesero, La Peña Taurina Universitaria”. Don Isidro Ávila Villacís lo retrató en su faena de derecha, aguantando la embestida del toro, y con el trofeo máximo. Parte del lujo del libro que está a la venta y que puede ser un gran regalo de esta Navidad.

Inolvidable la trayectoria de Paco Camino. Su legado se abre desde aquellos inicios en que, la sangre torera que corría por sus venas, fue lo que le enamoró de una profesión por la que, entregando el alma al bordar el arte, es que todavía lo tenemos tan presente, como uno de los símbolos de esta Fiesta.

De allá proviene la segunda parte de esta columna: la herencia. Paco la tuvo de su padre.

Nos llena de regocijo ver que, en Yucatán, chicos y chicas van siguiendo la senda del toreo. De una u otra forma, por los lazos consanguíneos.

Debutó en público hace unos días en un festejo privado (ironía: en público, pero en privado), la hija de Cuauhtémoc Ayala. Ximena Ayala Ruiz es el nombre de la sonriente adolescente. Me comenta Antonio Rivera, que la vio ese día, que algo tiene esa chiquilla que puede conquistar. El quehacer torero es notorio. Y es que, lo hemos dicho muchas veces, los herederos siempre son más abiertos y se cunden más rápido de lo que nosotros hacemos.

Vimos a Julio Ventura “Venturita” en fotos durante labores de tienta en el rancho de la ganadería Chac-Om, en Izamal, donde dejó ver sus intenciones toreras junto con Juan Diego Uicab y Gustavo Morales, que también son alumnos de la Escuela Taurina de Yucatán y tentaron un novillo y dos becerras propiedad de Carlos Ojeda. Julio, hijo de José Buenaventura Chuc “Ventura” y hermano de José Ventura, ha sido bien visto en otros lados por su forma de torear.

Para cerrar, Mariangel Segovia Ferráez terminó ayer de empacar sus avíos toreros y, un equipaje de esos que van en la mente y el corazón, antes de emprender un viaje que debe ser soñador para ella, pues celebrará dos años de haber debutado como becerrista. El miércoles 23 de diciembre actuará en el Cortijo La Maestranza, en Morelia, en el festival del aniversario 14 de la Academia Taurina Municipal, con el portugués Tomás Basto, el morelense Vladimir Díaz y Mariangel, la “Princesa Maya”, que es nieta del buen Miguel Segovia, que fue mozo de espadas de muchos toreros, entre ellos de la dinastía Silveti.

Alimenta la ilusión porque son el futuro de la Fiesta. Guardando las debidas proporciones, abriéndose paso como, setenta años atrás, lo hizo Paco Camino viendo a su padre, un torero de plata. ¡Qué grato recordarlo! Y para los jóvenes que mencionamos, paciencia de ellos y sus padres y que traten de aprender. El desarrollo de los talentos llega con el tiempo.

Nos saludamos aquí, el día de Nochebuena.

La pregunta del día: El papá del cantante Emmanuel, quien fue novillero, tomó la alternativa en la Plaza Merida. ¿Recuerda su nombre?

Respuesta a la pregunta de la semana pasada: Como apuntamos arriba, “Dispuesto”, de Peñuelas, toro lidiado por Paco Camino en la Mérida en 1964.

 

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