La fiesta de los toros en México volvió a vestirse de luto. Y fue por partida doble.
Al deceso del ganadero y bibliófilo Adolfo Lugo Verduzco, ocurrido el viernes, se sumó el sábado la del reconocido diestro Raúl García, quien dejó de existir ayer en la madrugada en la Clínica del IMSS de Tlaltelolco, víctima de Covid. Una neumonía arreció en días pasados a raíz de contagiarse por el virus.
Raúl García Rivera nació en Monterrey el 12 de septiembre de 1936. Su afición a los toros databa de comienzos de los años cuarenta, y derivada de la efervescencia que había en la Sultana del Norte en la época con la inauguración de la Monumental, que más tarde fue llamada como “Lorenzo Garza”.
Fue novillero varios años y tomó la alternativa el 1 de febrero de 1959 en Morelia, de manos de Luis Procuna, y con el testimonio de Gabriel España. Confirmó en la Plaza México el 16 de abril de 1961, cuando Fernando de los Reyes “El Callao” le cedió la muerte del toro “Juguete”, de la Viuda de Franco.
El 26 de mayo de 1966 ratificó su doctorado mexicano, siendo su padrino Paco Camino, y el testigo Manuel Benítez “El Cordobés”, en Las Ventas de Madrid.
