El embarque de los toros de Torreón de Cañas sufrió un imprevisto en las labores de apartado en los corrales de la ganadería y dos astados que saldrían para la Plaza Mérida resultaron lesionados.
“Estamos tratando de acordar con alguna otra ganadería de prestigio para poder completar el lote de ocho toros”, dijo Alberto Basulto Soberanis, presente en la dehesa hidalguense al momento del embarque.
Los toros debieron salir la noche del jueves de Cuautlatilpan, Hidalgo, con destino final el coso de Reforma, donde serían lidiados el sábado 19 de febrero en la “corrida blanca” que protagonizarán el español Antonio Ferrera y el mexicano Joselito Adame.
“Una pena, porque todo el encierro se veía muy completo, bien armado y adecuado en kilos, como pide el reglamento taurino que rige para la Plaza Mérida”, dijo Basulto Soberanis.
Los empresarios de Toros Yucatán estaban anoche en espera de cerrar tratos con ganaderías ya apalabradas tras los percances del jueves. La intención es presentar un lote de dos ganaderías para la corrida del aniversario 93.
