Joselito Adame apenas podía abrirse paso entre el tumulto que armaron los aficionados cuando los matadores se retiraban de la Plaza Mérida.
“Nada —dijo el matador de Aguascalientes— puede compararse con el cariño que te muestra una afición como la de Mérida, que me ha mostrado mucho y te hace vivir cosas como estas. Y también tenemos que agradecer a la empresa por mantener firme este festejo, que se está convirtiendo en una tradición en nuestro calendario mexicano”.
Adame cortó la única oreja de una tarde que fue dispar, en el mano a mano que sostuvo con el español Antonio Ferrera, ante toros de Xajay, difíciles, en una corrida de día raro (siempre se hace en domingo), a cargo de la empresa Toros Yucatán.
Y dejó bien claro que, muchas veces, un triunfo con orejas y rabos pasa a segundo término cuando la afición se entrega a los matadores. “Una tarde tan rotunda de emociones es maravillosa”, dijo el matador, bañado en sudor, con el terno verde pistache con manchas de sangre de toro y en el rostro con arena.
Se notó, así lo sintieron el torero y los aficionados, que en el toro que cerró festejo había que salir a jugarse el todo por el todo.
“Lo intenté desde mi primer enemigo, pero vieron cómo estuvo de comportamiento (derribando dos veces a los caballos, y difícil para banderillar). Fue una corrida dura, pero siempre pienso que tienes que entregarte al máximo en reciprocidad con este público que, mira cómo se le está entregando”.
José tardo varios minutos antes de poder subir a la camioneta que le llevaría a su hotel a descansar, pues temprano ayer tenía que viajar a Monterrey para torear en la Monumental “Lorenzo Garza”, en un cartel que también incluía a Antonio Ferrera, matador español que en la corrida del sábado pasó momentos muy duros y se fue entre abucheos de los aficionados por abreviar descaradamente con el quinto toro de la sesión.
El público le pidió banderillar desde el primer astado de Xajay, pero no quiso en ninguno de sus tres enemigos y el festejo pasó sin pena ni gloria, en su segunda tarde con esos resultados en la Plaza Mérida.
El encierro de Xajay, muy serio y a ratos descarado en presentación, fue otro lunar del festejo sabatino, registrado ante un lleno dentro del aforo permitido. Los toros de la dehesa queretana mostraron genio, fueron ásperos y muy complicados para la lidia, con peligro sordo en todo momento.
Ferrera intentó en sus primeros dos, pero sin fortuna, y al otro no quiso ni verle.
Al festejo de ayer es probable que le siga otra tarde más en la Plaza Mérida, probablemente dentro de un mes, de acuerdo con planes de los empresarios.—GASPAR SILVEIRA MALAVER
