El Día de la Mujer tiene muchos argumentos para destacar en el deporte, enfocado, tal vez como primer punto, en que haya muchas más peticiones de apertura de las que a últimas fechas se han dado.
Hoy, 8 de marzo, habrá muchas cosas por hacer en la vida de ellas, más que ir a manifestaciones o protestas, de las violentas o las no violentas. Porque, quizá, lo más difícil de superar sea el hecho de que en todos los ámbitos en que siempre dominaban los hombres, es muy difícil aceptar la cabida de las damas, mucho menos si trata de que estén en puestos estratégicos.
“Debemos luchar para que se combata hasta erradicar la violencia en el deporte contra las mujeres, sean niñas, jóvenes o adultas, y se terminen los estereotipos y estigmatiazaciones, pensando en que las niñas tengan las mismas oportunidades de acceder a actividades físicas y deportivas que los niños”, comenta la nutrióloga Lucía Valencia Farías, quien preside el grupo femenil de la Liga de Fut 7 de Primera Fuerza, torneo que se echará a andar comenzando abril, en el que se espera que haga crecer el balompié en Yucatán a ese nivel.
Son muchas las vertientes, sin embargo, que pueden seguirse en torno a lo que viven las mujeres en el ámbito deportivo, que, está claro, va más allá de ser atleta.
Talento y educación
Hay puntos, sin embargo, que van enfocados a la educación misma que se recibe desde la casa. O lo que la mujer puede aportar para la educación.
“Aun en estos tiempos considero que hay algunos pensamientos misóginos y machistas que nos hacen un poquito difícil lograr nuestros propósitos, mas sin embargo, en la Delegación de Árbitros de Yucatán siento que hay un trato justo, equitativo e incluyente hacia nosotras las mujeres que formamos parte de ella, manifiesta Astrid Yaneli Canepa Cetina, una apasionada del fútbol que, cuatro años atrás tomó la decisión de convertirse en árbitro, sabiendo que, ante todo, estaría lleno de obstáculos el camino a seguir. Como si de un campo minado se tratara.

Y es que, si se ve, en el fútbol se han abierto las puertas a jugadoras desde años más atrás, pero en el aspecto de preparación para ser silbantes, cuando Virginia Tovar hizo historia en 2004, muchas cosas cambiaron. Aunque no son aún muchas, cada vez es más frecuente ver a las mujeres sancionando partidos. Y Astrid es una de ellas, desde la delegación yucateca.
“Considero que la educación que recibimos en casa tiene mucho que ver con las oportunidades de lograr nuestros objetivos”, señala la oficial, de 26 años de edad. “En mi caso siempre he recibido el apoyo y consejos de mis padres de poder lograr mis objetivos y propósitos porque tengo los mismos derechos y oportunidades que tendría un hombre. Es muy importante que una misma tenga ese pensamiento incluyente porque sí es un poquito complicado trabajar en el ámbito que dominan los hombres, sin embargo, no es imposible”.
Niños y niñas, iguales
Recientemente acudimos al XXV Seminario Internacional de Karate Shotokan, donde un importante número de mujeres aplicaron exámenes de grado. Una fue la pequeña Kaira Benítez Herrera, quien con 9 años se convirtió en la más pequeña en aprobar para convertirse en cinta negra en el karate yucateco. Y Kaira, pese a su corta edad, fue enfática al decir que “solo quiero que vengan otras niñas a hacer karate porque podemos hacerlo igual que los niños”.
Igual, o mejor. Todo es cosa de recibir oportunidades. Ella comenzó en el karate desde antes de los 3 años, cuando su familia radicaba en Ecuador, y desde entonces ha participado en diversos torneos y exámenes. Su crecimiento ha sido gradual, pero sin freno, y ha estado entre niños y niñas buscando la superación, apoyada por su madre, Genny Herrera Cortés, quien también es practicante del karate shotokan, y su padre Freddy Benítez Hinojosa.
Mujeres y tacleadas
De la misma forma como los hijos o hijas se adaptan al seguimiento de los pasos de sus padres, muchas veces es al revés. Sucedió con Nancy Mariela Tun Peña, una ejecutiva bancaria que, inspirada por la pasión de sus hijos, un varón y una niña, decidió hacer algo para estar a la par con ellos: comenzar a practicar el fútbol americano, para entenderlo y saber, al menos, de qué se trataba el deporte al que tenía que llevarlos a entrenar y jugar. Pero… ¿fútbol americano, donde lo que abundan son jugadas fuertes?
“Cada vez la mujer está tomando más terreno en muchos campos, tanto laborales como deportivos, poco a poco vamos quitando estigmas y demostramos que las mujeres, además de delicadas y femeninas, también podemos ser valientes, aguerridas, intensas, apasionadas y luchar por lo que se quiere. En lo particular me siento muy orgullosa de todas las chicas que están en el emparrillado, todas son valientes, todas vamos al campo para lograr una meta y demostrarnos que podemos con cualquier reto. Esto te ayuda a confiar en ti y a nunca rendirte”.
“Cada yarda que avanzas es un logro en el campo y en la vida”, comenta Nancy Mariela, quien, a poco de comenzar en el mundo de las tacleadas, pudo tener el privilegio de jugar al lado de su hija en el mismo equipo. “Compartir el campo con mi hija es lindo, el ejemplo arrastra más que las palabras. Yo quiero que ella sea una mujer triunfadora y que vea que nada te puede detener, ni la edad, ni lo que la gente diga, nada”.
Cambios notorios
Natalia Cantillo Durand, graduada en Psicología Organizacional, ha avanzado pasos grandes en un mundo en que siempre se ha generalizado a los varones y la conducta machista: un cargo directivo en un equipo de fútbol profesional.
Natalia ocupa la dirección de Recursos Humanos con los Venados FC, un puesto que agrupa lo mismo al equipo de Liga de Expansión que a la cantera y todo lo que gira en torno a la organización.
“Trabajar en el club resulta muy interesante, no es fácil adaptarse en un mundo donde no es común la participación de las mujeres. Así ha sido por generaciones. Ha sido más común que trabajen varones. Pero en mi caso, que soy mujer y joven, he recibido apoyo y apertura de todos desde perspectivas, análisis y puntos de vista”, comenta la joven ejecutiva.
“He podido aportar y todas las mujeres que estamos en el club hemos dado un toque cálido, empático, en planteamiento de ideas que complementen. Somos más analíticas, analizamos más, y los cambios se notan, me enorgullece decir que sí se notan. Tener otra perspectiva, sumar, en vez de restar, es algo muy valioso al trabajo femenino en una organización de este nivel”.
Apertura a golpes
Jéssica Basulto, boxeadora yucateca, apodadada “Tanquecita”, expresa que, aunque ha habido apertura, no ha sido suficiente.
“Definitivamente no se le dan las mismas oportunidades todavía. Sin embargó ha crecido el boxeo femenil desde luego, porque nosotras hemos demostrado que tenemos mucho talento y mucho poderío, nos hemos abierto el camino a base de mucho esfuerzo y poco a poco se le a podido dar importancia. Yo creo que muy pronto estaremos a la par, ya que todas las boxeadoras haremos esto posible por la gran entrega que le ponemos a cada uno de nuestros entrenamientos y peleas”.
Crecimiento continuo
En todos los ámbitos del deporte se topa uno con mujeres creciendo y ocupando puestos clave, en franco ascenso. Los Leones de Yucatán nos proporcionan una imagen con colaboradoras suyas que aparecen en prácticamente todas las áreas, desde producción digital hasta la producción multimedia. No juegan, pero llevan la camiseta de las fieras bien puesta.
Y chequen dato: les manda un mensajito Natalia Cantillo desde Venados FC: “No se desanimen con un no, sin importar si eres hombre o mujer. La persistencia es clave”.
¡Benditas mujeres!— Gaspar Silveira Malaver
