El entradón de más de 12 mil espectadores anoche en el Parque Kukulcán, de acuerdo con Miguel Ojeda, presidente ejecutivo de los Diablos Rojos del México, tiene una poderosa razón: “Buen béisbol”.
El exreceptor de Grandes Ligas, una de las figuras clave en el proceso que lleva la Marabunta Roja, consideró que todo lo que se vive en la Serie de Campeonato de la Zona Sur es debido a que los dos equipos “están jugando buen béisbol, tienen bases sólidas, proyectos con años de trabajo. Y por eso están jugando en esta serie”.
Los Diablos no tienen una sino varias espinas clavadas y Ojeda consideró que “el béisbol es de revanchas y creo que ahora nos toca. Pero para ello tenemos que vencer a un gran equipo. Jugar aquí será algo clave porque será ante una gran afición”.
Leones de Yucatán Vs. Diablos Rojos del México: ¿qué pasó anoche?
Y no se equivocó el famoso “Negro de Guaymas”. El Kukulcán vistió anoche una de sus mejores galas para recibir esta Serie de Campeonato, en una batalla que se ha convertido en un clásico, especialmente a estas alturas de la temporada.
Si es una serie de playoff y es contra los Diablos Rojos, ni qué decir.
Los Diablos, añadió el ahora directivo, “están comprometidos con un proyecto para formar y formar jóvenes peloteros, con una sólida base de jugadores mexicanos. Y llegar a postemporada con ellos mucho mejor”.
Reconoció, sin embargo, “la valía que tiene el rival. Los Leones son los Leones, tienen un gran equipo. Creo que los dos son dignos protagonistas de esta serie. Por eso la convocatoria de aficionados aquí y en la serie jugada en nuestro estadio”.
Desde que en 1984 se vieron las caras por primera vez en una serie de playoff (ganada por barrida por las fieras), estos enfrentamientos han propiciado llenos en los dos estadios.
Serie de Campeonato de la Zona Sur
La jornada de ayer fue espectacular. Desde temprano se formaron largas colas, pero al mediodía había gente buscando boletos, que eran un verdadero tesoro. Una entrada de butaca plateada, con precio de 385 pesos en taquilla, iba hasta en 2 mil pesos. Las de 165, de butaca alta, las vendían en 500 pesos en reventa. Lo malo, porque así es, resultó ser que hubo quien las pagara.
Fue, eso sí, una jornada de contrastes. La ceremonia de apertura de juego en el Kukulcán fue emotiva, con la presentación de los jugadores de los dos equipos, con directivos y autoridades. El gobernador Mauricio Vila Dosal lanzó la primera bola, entre ovaciones y uno que otro grito del típico cotorreo yucateco y crítica. En las redes sociales igual hubo de todo, desde las hasta peticiones, muchas de ellas totalmente fuera de lugar.

Pero, como si un viernes tocado por mal fario para los de casa, llegó al primer batazo un elevado que Yadir Drake atrapó estrellándose en la barda. El segundo fue peor: Julián Ornelas depositó la pelota sobre los 400 pies, enmudeciendo el cada vez más ruidoso estadio.
Cuando los Leones bateaban en la segunda entrada ocurrió un apagón que paró las acciones 20 minutos.
Espectacular ver el gran escenario yucateco iluminado por lámparas de celulares mientras se arreglaba el desperfecto. Cuando regresó la energía eléctrica los “enchufados” fueron los infernales, que atacaron con dos carreras más en la tercera. No fue el Henderson Álvarez de la salida anterior. Lo dicho: el béisbol es así hoy, y mañana será diferente.
Incidentes en el partido de Leones de Yucatán
Por si hiciera falta, en la parte alta de la cuarta comenzó a caer el agua y otra suspensión. Cuarenta minutos duró el parón, con el show de los “Perros Negros” colocando y quitando la lona, con su fiel atingencia, y la escabullida de los aficionados para resguardarse del agua mientras se escuchaba el tradicional grito de los magos vendetodo: “nailón… nailón”.
Buen béisbol, muchas pasiones y emociones, y los “extras” que nunca faltan. Mejor imposible para un Diablos-Leones en el Kukulcán. Todos ganan así, aunque uno tenga que perder.— G.S.M
