Fabián Raphael Estay Silva (Conchalí, Región Metropolitana de Santiago; 5 de octubre de 1968) comenzó su andar en el fútbol entre dificultades, incluso con zapatos prestados, pero logró luego una larga, brillante carrera en el soccer.
Inició su andar con la Universidad Católica y poco a poco se fue abriendo paso. Llegó a Olimpiakos de Grecia, luego regresó a su país, con Universidad de Chile y Colo Colo, antes de emprender la aventura a México. donde jugó grandes temporadas con Toluca, donde más brilló, y América, Atlante, Santos Laguna, en Primera. En Ascenso vio acción con Acapulco, y luego terminó su carrera en Colombia.
¿Para sentirse orgulloso de lo logrado?
No fue nada fácil, fue mucho sacrificio, de mi familia también. Hay que ser muy constante, no siempre llegan los mejores, llegan los que son más disciplinados, los más persistentes. Sí todos podemos jugar al fútbol, pero para mantenerse no todos.
“Jugué 22 años profesional y de esos 22, fueron 14 fuera de mi país, lejos de casa. Siempre tienes que demostrar que por algo te llevan. A mí me lo dio todo el fútbol. Mi slogan de siempre es “Le gane a la vida”, porque yo vivía en el fin del mundo, no tenía zapatos propios para jugar, y el fútbol me lo permitió, me llevó a conocer Europa siendo un jovencito. Y hoy trabajando en medios de comunicación uno puede aportar un granito de arena, que la gente entienda”.
Se dice fácil: “No tenía zapatillas”. Cualquiera se rinde con eso…
“Por supuesto, pero hay que sobreponerse. A mí un amigo de mi barrio me prestaba zapatos para ir a entrenar, para jugar los fines de semana. No existían todas las marcas, los zapatos de niños eran difíciles de conseguir, ahora todo es diferente, hoy la posibilidad de soñar para ser futbolista es gratis. Por eso, yo les pido que sean buenos chicos, buenos hermanos, buenos amigos, que estudien primero”.
Y saber ser tolerantes a la frustración…
“Es como ir a conquistar a una chica, una chica te dirá no a la primera vez, pero hay que intentar. ¿O te vas a quedar así nada más?
Se vive ahora otro fútbol. Antes, más clase, ahora más velocidad y fuerza…
“Hay mucho más músculo. Claro, nosotros alcanzamos a ser atletas de alto rendimiento también, pero hay ahora canchas mucho mejores, balones más ligeros, los zapatos, las implementaciones, todo ha cambiado. Pero a veces falta talento, falta un poco de pausa en el vértigo que se pueda tener, de la intensidad. El fútbol es muy vistoso, puedes hacerlo como el Manchester United, el Manchester City, me gusta el París Saint Germain con ese tridente que aún tiene mucho para dar. Los técnicos, sin embargo, tienen esa carencia de quitarle al chico eso que tenía en el barrio, lo que traía cuando lo descubrieron. Ahora lo robotizan mucho. Yo siento que tenemos que volver a las bases, tiene que haber más fantasistas en la cancha, gente diferente, gente que marque diferencias, que vaya entre la virtud y el espectáculo”.
El fin de semana volverá a sentir la adrenalina del fútbol junto a grandes leyendas de México. ¿Qué sentimientos llegan?
“Es algo muy bonito, volver a ver a los compañeros que ahora son amigos, estar con el público, firmar autógrafos, que te televisen. Es diferente, agradable, porque en la vida se basa en recuerdos y tenemos grandes recuerdos. Eso es lo más bonito: regresar. Cierto, correr un kilómetro será como correr cinco…”— Gaspar Silveira Malaver
