Adam Frazier rompió la igualdad por medio de un doble en el noveno episodio y los Marineros de Seattle borraron un déficit de siete carreras para superar 10-9 a los Azulejos de Toronto, barridos en la serie de comodines de la Liga Americana.
Fue la mayor remontada que haya conseguido un club visitante en la historia de los playoffs, y la más grande para resolver una serie de postemporada. La siguiente escala para los indoblegables Marineros será Houston, en la Serie Divisional.
Seattle, que comparece en los playoffs por primera ocasión desde 2001, perdía por 8-1 después de cinco entradas, pero igualó a 9 por medio de un racimo de cuatro anotaciones en la octava.
Con dos outs y las bases llenas, J.P. Crawford bateó un globito frente a Jordan Romano, el taponero del Juego de Estrellas. El jardinero central George Springer y el campocorto Bo Bichette fueron decididamente por la pelota. Sin embargo, ésta aterrizó luego que ambos colisionaron. Los tres corredores anotaron con el doblete, y la pizarra se empató 9-9. Aparentemente, el brazo derecho de Bichette impactó en la frente a Springer. Bichette se levantó después de apenas algunos segundos y permaneció en el encuentro tras ser revisado por un kinesiólogo.
En cambio, Springer quedó visiblemente aturdido. Recibió ayuda para incorporarse, pero fue retirado del terreno en un carrito. Springer, de 33 años y cuatro veces elegido al Juego de Estrellas, arengó a la multitud, que lo ovacionó cuando se retiró.
EL NOVATO Óscar González resolvió el juego de playoffs que más entradas permaneció empatado 0-0 en la historia, al inaugurar la 15a. con un jonrón, para que los Guardianes de Cleveland superaran 1-0 a las Rayas de Tampa Bay, barridos en la serie de comodines.
González, quien llega al plato acompañado de la canción de Bob Esponja, encontró un cutter de Corey Kluber, con cuenta de 1-0, y envió la pelota por encima de la barda de 19 pies entre el jardín izquierdo y el central, para desatar la celebración enloquecida en el Progressive Field.
Fue el lanzamiento número 432 en el encuentro de casi cinco horas.
Mientras el dominicano recorría las bases y sus compañeros se congregaban cerca del plato, buena parte de los 34,971 fanáticos festejaban, luego que la campaña de Cleveland, ya sorpresiva, adquirió nuevos tintes de cuento de hadas.
El equipo más joven de las Grandes Ligas abrirá este martes en Nueva York la Serie Divisional, a un máximo de cinco juegos, ante los Yanquis, los flamantes campeones de la División Este de la Liga Americana.
Cleveland desafió los pronósticos durante todo el año, en su primera temporada después de adoptar el mote de Guardianes. Inesperadamente, el equipo conquistó la División Central.
Ahora, ha barrido en dos juegos a las Rayas, más experimentados. Enfrentará a los Yanquis de Nueva York, de grandes bates y nómina más elevada.
González fue uno de los 17 jugadores que debutaron esta campaña con Cleveland. Así, lo más apropiado era quizás que le correspondiera definir el encuentro.
“No creo que para ese momento estuviéramos preocupados por eso”, dijo el manager Terry Francona. “Pudo ser cualquiera de los jugadores. No nos importa. No tenemos preferencias, pero nos alegra que él haya conseguido el batazo”.—AP
