Dicen que los de la vieja guardia siempre considerarán lo suyo como lo mejor. Sus razones tendrán.

Pero algo es un hecho: el béisbol lo han convertido en otro tipo de juego, a como era antes. Recordaba a Jackie Robinson al ojear el Diario de hace 50 años. El primer negro en jugar en Grandes Ligas, que también se robó el home en una Serie Mundial ante los Yanquis, murió en un día como ayer, medio siglo atrás. Y salieron a la luz googleando las fotos épicas de la barrida en el plato con el umpire marcando quieto y Yogi Berra, de los Yanquis, reclamando al juez su decisión. La épica de un béisbol casi olvidado, porque hoy robar bases es casi un sacrilegio.

¿Recuerdan a Billy Martin reclamando a los umpires en Serie Mundial?

Ahora, con repeticiones como herramientas, y reglas que impiden ir más allá cuando se toman decisiones, es poco probable que veamos a alguien hacer algún alegato. Un error del umpire Don Dekinger en la de 1985, en favor de Kansas City y del mexicano “Charolito” Orta, es de los más recordados. Jack Clark casi se come al hombre de azul, pero en vano, porque ese día perdieron los Cardenales el Juego 6 y al día siguiente los Reales ganaron por paliza el decisivo para proclamarse campeones.

Y los errores humanos… Mañana hablaremos de ese tema. Pero mientras piensen en Bill Buckner. Imposible olvidarlo. Un gran hombre marcado por el destino.