El toreo le rindió homenaje a uno de los grandes de las artes, Pablo Picasso, con una corrida que se va haciendo tradición: la Picassiana.
En ocasión del 50o. aniversario de la muerte de Pablo Ruiz Picasso, quien fue un devoto de la fiesta de los toros, el coso de La Malagueta, en Málaga, reunió producciones de diversos artistas, con bandas sonoras, pintura e imágenes de Picasso y otros. Y coches de esa época, como el Cadillac 1960 en que llegó Cayetano Rivera Ordóñez, quien vistió un terno con recuerdos en pintura del genio, elaborado por Zapata. Pablo Aguado, otro diestro, usó un vestido envuelto en mil abalorios.
Juan Ortega fue el triunfador de la tarde, cortando dos orejas, y Cayetano y Aguado obtuvieron a una. Varias fotos de Picasso adornaron el redondel.
