Los días de una sana rivalidad entre el Barcelona y el Real Madrid se acabaron.

La que solía ser una relación cordial entre los gigantes del fútbol español ha adquirido un tono tóxico tras el más reciente escándalo con el Barca por los pagos realizados al exvicepresidente del comité de árbitros.

Ambos clubes no han tenido reparo para lanzarse agudos dardos, y a todas luces quedaron maltrechos.

“Están tocadas”, resumió el presidente del Barcelona, Joan Laporta, sobre la situación. “Nosotros hemos mantenido una relación de concordia institucional con todos los clubes, Madrid incluido. El Clásico es el mejor espectáculo del mundo, y hay una relación de máxima rivalidad. Para mí hay una relación de concordia institucional perjudicada y dañada. Pienso que es un ejercicio impropio de un club como el Madrid”.

El Madrid decidió personarse en el proceso legal contra el Barcelona. El club de la capital española manifestó su “profunda preocupación sobre la gravedad de los hechos” e indicó que es parte perjudicada en el asunto.

Florentino Pérez, el presidente del Madrid, no fue a los recientes clásicos en el estadio Camp Nou.

En tanto, el Barcelona ha negado que procurase influir en las decisiones de los árbitros con los pagos.

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