No hace mucho, Leobardo Guerrero manifestó en una plática con el Diario la fortuna de ser de los pocos que tuvieron el privilegio de jugar en los dos parques de pelota profesional que ha tenido Yucatán.
En uno, incluso, contrajo nupcias. “No lo olvidaré nunca”, dijo el nativo de “El Quelite”, Sinaloa, quien este sábado falleció a los 70 años, en el mismo lugar de donde nació. Varios males aquejaban al que fuera segunda base en cuatro temporadas, la última en el Parque Carta Clara, y la primera del Parque Kukulcán, donde se casó en 1982, y luego en 1987 y 1988.
Leo, en la entrevista publicada el 14 de abril de 2021, en plena pandemia, recordó los dos parques. Del Carta Clara, dijo: “era algo muy bonito, muy sentimental. Se respiraba otro ambiente. Allá se presentaron los Marineros de Seattle y tuve la oportunidad de jugar contra ellos”. Y del Kukulcán, “una joya, no había muchos estadios como ese. Muy amplio en sus jardines, yo podía batear allí y correr. No jonrones, porque, ¿qué voy a dar jonrones en un parque tan grande?. Yo daba hits y corría, aprovechaba mis facultades”.
“Fue un grande Leo, y ahora sí espero que los Leones, cuando regresen, le hagan un minuto de silencio en el estadio”, dijo Juan Carlos León Torres, yucateco que fue su compañero en la temporada inaugural del Kukulcán, en referencia a que cuando falleció Pedro Bazán, que fue una figura de los melenudos en 1984, no lo señalaron en el parque.
