La vida y el deporte siempre dan segundas oportunidades. Así ve Rodrigo Pacheco Méndez lo vivido durante esta larga semana en París. Un trago muy amargo para comenzar y una sensación enorme de satisfacciones.

Siendo casi la media noche en París, amablemente respondió al Diario sobre el acontecimiento histórico que había vivido horas antes en el complejo de Roland Garros, donde se llevó la corona de dobles del Abierto de Francia, el mayor triunfo en su incipiente carrera.

Desde Enrique Abaroa, monarca de singles en la mítica arcilla a los pies de la Torre Eiffel, ningún mexicano había sido premiado como monarca en el Abierto de Francia.

Rodrigo asimila todo. Tranquilo, dice no haber perdido la calma a pesar de la inesperada derrota en la ronda inicial de singles, algo que pudo ser devastador para cualquiera, máxime que llegaba como número uno del tenis juvenil.

Puntuar como primero en las lista de ITF fue un arma de doble filo. Perdió cuando todos esperaban verle despuntar y luego se metió de lleno a la preparación mental para seguir en dobles.

En pareja con el moscovita Yaroslav Demin, vencieron ayer a la dupla italiana a la que habían enfrentado y vencido en el Torneo Junior de Milán J500 (Trofeo Bonfiglio) dos semanas atrás.

“A pesar de tener un mal momento a principio de semana con esa dura derrota en singles, la verdad la pasamos mal, pero sabíamos que este deporte siempre tiene una segunda oportunidad, tiene revanchas”, expresó Rodrigo desde su hotel en la capital francesa.

El número uno del mundo, hasta entonces, apostó todas sus bazas para tratar de recuperar parte del terreno perdido. Deportiva y anímicamente.

“Le di todo en el dobles, cerramos la semana de manera muy positiva, con mucha alegría, mucha emoción, jugamos con muchas ganas… este gran título la verdad que llena mi corazón, significa mucho para mí”, indicó el yucateco.

Y resaltó algo fundamental que pasó, pensó y pesó en él: “Siempre puedes voltearle la página, siempre puedes dar la mejor versión a pesar de caer. Estoy feliz con este gran título, por el que vengo trabajando fuerte, gracias a Yaroslav por jugar una gran semana, con un desempeño en la cancha, y ahora vamos a seguir dándole, esperemos que sigan cayendo grandes resultados”.

Terminado el partido ante la pareja italiana, Rodrigo corrió a abrazarse con sus padres, Benito Pacheco Regil y Verónica Méndez Sánchez, que llegaron exprofeso para verle jugar.

Todo mundo volvió a poner a Rodrigo en primer plano. Luego de su ascenso al número uno de ITF, perder en primera ronda en Roland Garros le hizo verse hacia abajo, pero ayer se unió a una selecta lista de mexicanos campeones de los torneos juniors de Grand Slam con Leo Lavalle, Agustín “Bebé” Moreno y Enrique Abaroa.

“Me gustaría poner más para México. Voy a trabajar para ello”, expresó Pacheco Méndez.— GASPAR SILVEIRA M.

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