El béisbol pequeño no existe ni ha existido en las señas estratégicas de los Yanquis. Así han jugado siempre, pensando que los partidos solo se ganan con jonrones.
En estas dos últimas series contra Medias Rojas y Mets llegaron a entradas extra y se aplicó la regla del corredor adelantado, que pone en segunda base al que fue el último aut del inning anterior. Abominable regla, que ya debería de ser derogada, pues si el tiempo por juego se ha reducido significativamente por el cronómetro que el pítcher y los bateadores tienen que cumplir sancionándolos con bola mala o strike, no le veo utilidad alguna a esa “innovadora” regla.
Aún así los Yanquis se niegan al toque de bola que pondría al corredor adelantado en tercera base, siendo de este modo más factible anotar una carrera. Se quedaron sin seña alguna y mandaron bateo libre. El resultado dos dolorosas derrotas y con la vergüenza de haber sido dejados en el campo. En cambio los mánagers latinos como Alex Cora, de los Medias Rojas, envían con bastante frecuencia el toque de sacrificio y eso les ha dado varias victorias.
Así hemos visto a los Yanquis jugar desde tiempos inmemorables y parece que así seguirá siendo. Viendo lo débil que hoy está su line up con peloteros millonarios como Giancarlo Staton, que se pasa abanicando la brisa y que ha sido una de las más decepcionantes inversiones de los Mulos, ¿no creen que utilizando el béisbol pequeño podrían mejorar su paso? Ningún equipo de MLB ha ganado 26 Series Mundiales como los Yanquis, pero tendrían que resucitar Babe Ruth, Lou Gehrig, Mickey Mantle, Roger Maris, Yogui Berra, Regie Jackson, etcétera, para volver a imponer su dinastía.
Ese número 27 que persiguen van a esperar muchos años para conseguirlo. Aplicando el béisbol pequeño podría ayudarles a obtener más victorias y ese campeonato 27 que hoy se ve muy lejos de alcanzarlo. Al tiempo.
