• Arriba, Josué Medina Andueza, en el levantamiento que le dio el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador. Izquierda, jugando a las vencidas con el editor Vladimir Ricárdez Carballo, durante su visita de ayer al Diario
  • Josué Medina Andueza, en fotos “de oro”: izquierda, en la Olimpíada Nacional de 2013 en Mexicali, su primer gran logro; centro, la presea dorada en el Campeonato Mundial Juvenil de Lima, y derecha, en el Panamericano de Mayores en Bariloche
  • Josué Saíd Medina en Turkmenistán
  • El pesista Josué Said Medina Andueza, de 15 años de edad, designado anoche Mérito Deportivo de Progreso en 2013
  • A la derecha, Josué Medina Andueza (tres oros) con su madre, Ofelia Andueza Villalobos

Es difícil pensar que se pueda vencer a un atleta que carga más de dos toneladas al día durante sus sesiones de entrenamiento.

No es una obsesión la que tiene Josué Medina Andueza por los Juegos Olímpicos de París, sino una realidad serena, posible. Sabedor de sus cualidades, características físico-atléticas y mentales, sobre todo, no tiene duda de que, al menos, “me la voy a partir para poder llegar. Es la meta: París. Lo sueño y lo puedo hacer”.

Y los sueños, bien trabajados, se alcanzan.

No hace mucho, en una sesión de entrenamientos en el Multigimnasio “Socorro Cerón Herrera”, tras doce, quince levantamientos de 185 kilos, nos comentaba que “siempre pienso en que vienen mejores cosas y por eso entreno como marcan los indicadores y dando más. Porque haciendo lo cotidiano, no creo llegar a mucho”.

El año 2023 le trajo una ola de sacrificios, tan alta, que a veces parecía poco probable salir avante. Pero cerró el calendario pasado alcanzando metas que, se sincera, “las he soñado siempre”.

Fue ganador, con justicia, de los dos reconocimientos más importantes en la entidad: el Premio Estatal del Deporte y el Premio al Mérito Deportivo Yucateco, en cuya entrega, afirma, “fue de verdad algo súper padre recibir las medallas junto a grandes compañeros deportistas. Desde los escritorios los votantes le confirieron los galardones, pero desde la tarima de levantamiento, Josué hizo la parte valiosa al ganar casi en todos lados a donde se paraba.

Recordaba, igual, cuando, en sus inicios, obtuvo las medallas de oro en la Olimpíada Nacional en 2013 en Mexicali, de donde salió lanzado para el alto rendimiento. “Y luego vino el Mundial de Lima y trajimos oro”.

Fue entonces cuando, dice en una visita al Diario ayer, “comenzaron mis sueños de verdad. Pensaba después de Mexicali, con 14 años, que si gané oro, entonces puedo ganar en otros lugares”.

Pero había que decidirse a muchas cosas. Una, dejar de ser el gordito para ser un atleta de más de 100 kilos de músculo puro. Cambiar el régimen alimenticio, tomar sesiones con los mejores entrenadores de Yucatán, levantar una y otra vez, decenas de veces, miles tal vez. Hasta dos toneladas por sesión. “No digo que no me pueda comer un buen corte, o darme un gusto de algo pesado, como ahora en estas épocas, pero para estar en este nivel debes cuidar todo, lo que comes, lo que bebes, cuánto duermes, cuánto descansas. Es otro nivel”.

Hoy, señala, es otro sueño el que lo tiene en pie: clasificar a los Juegos Olímpicos de este año en París.

“He trabajado tanto, tantos años, con grandes sacrificios, que considero que, honestamente, tengo capacidades para lograrlo. No me obsesiona, pero nada me detendrá en el intento. Al menos, por esfuerzo, no voy a parar. Así ha sido todo el tiempo que llevo metido en el deporte”.

Sabe también que las dos competencias selectivas que vienen serán como una pelea de perros. Todos irán a morir en busca de los pases aún disponibles.

Pensó lograrlo en Santiago, en los pasados Juegos Panamericanos, pero se quedó corto en la capital de Chile. Razones hubo y bastantes.

En Santiago, y de cara a los Juegos Olímpicos, desapareció la categoría de 109 kilos, en la que compite habitualmente, y todo quedó a una de 102 abierta, en la que no ya límite de peso. Por tanto, no fue raro ver en la capital chilena a atletas con mayor peso corporal (superiores a 130 kilos) y estatura (Josué fue en todo momento el más bajo). “Pero no fue por peso, fallé un levantamiento clave, y eso pesó. Todo es trabajo mental, concentrarse. No es regla que por ser más pesados y grandes, te van a ganar. Uno tiene que prepararse para competir con todos ellos”.

Josué se ubicó en la cuarta posición, arañando el ingreso al podio. “Se me fue la medalla porque fallé”.

Y, aclara, “no es pretexto eso de la categoría. Si voy a ir a los Juegos Olímpicos, tengo que ir a ganarles a los mejores, subir a darme el tiro con ellos”.

Las vivencias de tres décadas en el deporte le tienen una interesante hoja de vida. La petición de su abuelo Miguel Andueza de que hiciera deporte cuando era un chiquillo gordito en su natal Progreso, los aprendizajes que le deja cada competencia “porque ganes o pierdas, más si pierdes, aprendes un montón”), la posibilidad de generarse recursos oficiales y privados (becas, apoyos), el poder cursar una carrera profesional en parte gracias a sus habilidades deportivas (cursa la carrera de Administración en la UNID), han curtido una trayectoria que es de las más reconocidas del deporte local en los años recientes.

“¿Te imaginas que a todo eso le sume una participación en Juegos Olímpicos?” Estaría bien padre”, dice, al retirarse de la sala de la entrevista de ayer, a la que llegó con sus galardones estatales y las preseas ganadas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador. Eso sí, con su corte de cabello tipo militar, pues es parte del Ejército Mexicano con el rango de soldado.

Youtube video

“Cuando decidí que iba a competir de verdad, siempre dije: ‘al menos voy a intentarlo para probar qué se siente’. Ahora no quiero dejar de trabajar para dar el siguiente paso. Sé lo que representa todo esto”.

Remata: “Mis padres, mi familia, el gobierno, la escuela… todos han sido clave para que yo pueda llegar a donde he llegado. Y por ellos, pero más por mí, es que quiero cumplir la meta de clasificar a los Juegos de París. Es mi sueño y que sea el destino: la Olimpíada”.— Gaspar Silveira

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán