Lo que siempre se dice de los eventos grandes es que, si dejan legado y sirven para sembrar, cumplirá muchos objetivos.

Eso, comenta Luis Enrique Herrera, es lo que considera clave que pase con el Yucatán Open, en el aterrizaje de la Asociación de Tenistas Profesionales en estos lares.

“Que lo vean los niños, que ayude a forjar jugadores, que se aproveche al máximo la llegada del tenis profesional a Yucatán”, dijo el retirado jugador, ahora mentor, durante un entrenamiento de su hijo Diego, juvenil que entrena en Mérida y jugará el torneo de calificación para el Challenger 50.

El famoso “Araña” Herrera dijo que “no hay duda de que Yucatán es el epicentro del tenis mexicano: tiene el mejor torneo juvenil (la Copa Mundial Yucatán), de aquí surgió recientemente la mayor esperanza que tenemos los mexicanos en el tenis, Rodrigo Pacheco Méndez, que está creciendo, y contamos con dos importantes academias. Entonces, debemos capitalizar eso. Por ello creo que traer un ATP 50 es muy positivo para nuestro tenis en general, todos debemos salir ganando”.

Vencedor del gran Jimmy Connors en un Wimbledon, Luis Enrique Herrera cree que es un acierto que vengan torneos así, que se pueda dar seguimiento a lo que se vive en la Copa Yucatán cada fin de año, y “todos queremos que pronto podamos ver a otro yucateco siguiendo los pasos de Rodrigo”.

Y ejemplos se pueden ver en algunos elementos que jugarán el Open a partir de la “qualy” del domingo y en el main draw del lunes.

Rodrigo, por ejemplo, que ganó dos veces la Copa Yucatán y es la promesa del tenis mexicano, pero igual otros jugadores como Gerard Campana Lee, estadounidense de origen coreano que jugará en el Open. Lee fue finalista de la Copa Yucatán (perdió con Rodrigo) y actualmente es 364 de la ATP.

Un día antes había comentado lo mismo el suizo Antoine Bellier en sus primeros entrenamientos: “Se trata de una gran oportunidad para los tenistas que van abriéndose paso, un gran torneo, en un lugar muy bonito”.

Lo que se espera, como indicó “Araña” Herrera, es que todo el impulso que pueda dejar este certamen, con 50 puntos ATP y casi 50 mil dólares en premios, pueda capitalizarse.

Hoy las pistas de arcilla, incluida la cancha estadio “Lorenzo Molina Casares”, estarán a tope, pues debe llegar el grueso de jugadores para el torneo de calificación y para entrenamiento de los que estarán en el main draw. Ayer entrenaron Alan Rubio, mexicano que jugará con un wild card, y otros elementos que esperan meterse al draw, vía calificación. Seis boletos repartirá la “qualy”.

Los que anduvieron ayer en prácticamente todos los rincones del Campestre fueron los dos supervisores que llegaron de la Asociación de Tenistas Profesionales, revisando casi minuciosamente todos los puntos que tendrán injerencia durante el Yucatán Open, desde las canchas hasta los vestidores, lo relacionado con temas de promoción y publicidad, el restaurante, el gimnasio.

En las tres canchas que se usarán para jugar (la estadio, la 1 y la 7) hubo largas sesiones de entrenamientos.

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