Se armó tanta expectación por la corrida de ayer en la Real Maestranza de Sevilla, que, como siempre que pasa esto, terminó en tarde de gran decepción.
Los toros de las ganaderías “famosas” han tenido una mala Feria de Abril. Ayer, Alcurrucén se unió a dehesas como Juan Pedro Domecq y Jandilla, cuyos toros dejaron mucho a desear, y la terna del viernes se fue de vacío, al no encontrar materia prima para salir adelante. Salvo el quinto, al encierro le faltó casta y raza, condicionando toda la tarde.
Morante de la Puebla no tuvo tela de donde cortar en sus dos toros y terminó su abril de cuatro tardes sin poder cortar una oreja.
Sebastián Castella inició con filigrana su labor con el capote al segundo, pero terminó desinflándose en la muleta y, aunque estuvo el francés con mucha entrega, no le alcanzó para cortar al menos un apéndice. Igual le pasó con su segundo.
Tomás Rufo, del que también se esperaba mucho, se fue entre silencios.
Para hoy se anuncia otra de las ganaderías que escogen las figuras, la de Victoriano del Río y Toros de Cortés, y tendrá cartel de “no hay billetes”, con Juan Ortega, Roca Rey y Pablo Aguado.— Gaspar Silveira Malaver
