Desde hace varios calendarios la supremacía del toreo a caballo la ocupa Diego Ventura.
En todas las arenas donde le permiten torear ha dejado su clase, como ayer en la Plaza de Las Ventas de Madrid. ¡19 veces saliendo en hombros!
Ventura abrió la Puerta Grande en la vigésima cita de la Feria de San Isidro celebrada ayer en Las Ventas, durante el último cartel de rejones.
Sergio Galán paseó una oreja en su primero y saludó ovación en su segundo tras fallar con el acero, perdiendo la salida en hombros. Hubo también saludos para Rui Fernandes en el cuarto, pero todo el mundo se rindió ante el magisterio de Diego Ventura.
Grandioso estuvo Diego.
En los medios y con un gran quiebro clavó el rejón de castigo al sexto. Fue con el toro más desentendido del encierro, aunque sacó fondo por el buen trato de Ventura, ya que lo puso todo el rejoneador a lomos de “Lío”.
Lo citó de largo y con espectaculares quiebros clavó banderillas de gran impacto. Puso al público en pie en varias ocasiones. Con “Fabuloso” la faena fue a más, en una rotunda labor que cerró con un efectivo rejón. Y las dos orejas. Fue la cumbre del rejoneo y Ventura fue el autor de la nueva cátedra.
En el tercero brilló a lomos de “Nómada”. Con el público entregado desde el inicio, clavó arriba banderillas de gran belleza, comenzando una gran obra. Otra obra de altos vuelos, esta vez, sin un efectivo rejón que se llevó un triunfo mayor.
Galán toreó muy cosido al segundo con “Capricho”. Junto a “Bambino” puso a todo el mundo de acuerdo con buenas banderillas. Tres grandes palos cortos con “Óleo”, y un efectivo rejón de muerte, pusieron en su mano el trofeo. Conectó mucho Galán también con el quinto, al que toreó templado y dejó muy buenos pasajes, pero esta vez el rejón no entró.
La última cita del rejoneo en este San Isidro metió a 22,117 espectadores.—Gaspar Silveira Malaver



