Desde Simone Biles a LeBron James pasando por Katie Ledecky y Sha’Carri Richardson, Estados Unidos llega a París 2024 con todo su arsenal y glamur deportivo y con el objetivo de volver a ser el país con más medallas en los Juegos Olímpicos.
Desde Atlanta 1996, los estadounidenses han dominado el medallero olímpico en todos los Juegos (número de medallas de oro) con la única excepción de Pekín 2008, una cita en la que se impuso la anfitriona China.
La disputa en Tokio 2020 fue muy ajustada respecto a los oros: 39 para Estados Unidos y 38 para China.
Pero en el total de metales dominó con claridad la delegación de barras y estrellas con 113 (39 oros, 41 platas y 33 bronces) ante los 89 del combinado chino (38 oros, 32 platas y 19 bronces).
Con la aspiración de volver a reinar en el medallero y con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 ya en el horizonte, Estados Unidos cuenta con un sinfín de estrellas para esta edición en París, empezando por la gimnasta Simone Biles, con siete medallas ya en su currículum y que regresa a los Juegos tras retirarse de Tokio 2020 argumentando problemas de salud mental.
En el básquetbol, ha llamado a todos sus “superhéroes” al más puro estilo de los “Avengers” de Marvel y para la competición masculina ha unido a los tres mejores jugadores de una generación que ya va dando sus últimos pasos en las pistas: LeBron James, Kevin Durant y Stephen Curry; además de otras estrellas como Jayson Tatum, y Anthony Davis.
Aún más dominante si cabe es la selección femenina de baloncesto, que ha ganado todos los oros olímpicos desde 1996 y que también presentará en París un equipo repleto de estrellas: Diana Taurasi, A’ja Wilson, Breanna Stewart, Sabrina Ionescu, Kelsey Plum, etc.
El atletismo volverá a ser una vez más un punto de máxima atención para Estados Unidos en los Juegos.
Ahí aparece por ejemplo Sha’Carri Richardson, campeona del mundo de 100 metros planos y 4×100 en 2023 y que no pudo competir en Tokio 2020 por una polémica sanción por consumo de marihuana mientras lidiaba con el dolor por el fallecimiento de su madre.
Además, Noah Lyles (campeón del mundo de 100 metros, 200 metros y 4×100) y Sydney McLaughlin-Levrone (doble oro olímpico y récord del mundo en 400 metros vallas) figuran como grandes aspirantes.
Algo parecido se puede decir de la natación, en la que sobresalen nombres mayúsculos como Katie Ledecky y Caeleb Dressel, ambos ya con siete oros olímpicos.— EFE
