Funerales de Paco Camino, ayer en el cementerio de Camas
Funerales de Paco Camino, ayer en el cementerio de Camas

Amigos aficionados…

Ayer se fue a la tumba la humanidad de Paco Camino, pero no hay duda que el legado del “Niño Sabio de Camas” perdurará. Las nuevas generaciones deberán de conocer su quehacer taurino para poder manifestarlo.

Fue, se ha dicho, un torero legendario, de envidiable historia, de récords imbatibles, consumado artista y ortodoxo en el manejo de las telas y la toledana, adusto y serio en el ruedo. Joselit y Belmonte hicieron una parte de la historia, luego Manolete y seguidamente Manuel Benítez, apareciendo Paco Camino, tan querido en su país como en México. Tejió grandes relaciones que fueron fundamentales en una época fría.

Tan grande, que sus funerales fueron igual como cuando toreaba: lleno de “no hay billetes”, y una constelación de estrellas: Curro Romero, “El Cordobés”, “Espartaco”, “Niño de la Capea” y José Tomás.

Ha muerto un torero. O no: un gran torero, que estará vivo en los recuerdos. Gaspar Silveira Malaver

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