Los expertos en construcción coinciden que la clave para que un edificio permanezca firme e inamovible es que tenga un buen fundamento. Ellos afirman que, con una buena base, se puede edificar arriba algo seguro y confiable. En la siembra y cosecha sucede algo similar. Si la raíz o base es buena, lo serán los frutos.
Y por eso, cuando anuncian un juego de los Diablos Rojos, nuestros archirrivales deportivos, el parque de béisbol se llena, aunque el 90% piensa que de seguro los Leones van a perder.
Pero la verdad es que ver a un equipo conformado por peloteros que el club necesita en las posiciones que se necesitan y no de lo que dejan los otros, es un arte, tiene un buen fundamento.
Un día conversando con Roberto Mansur (entonces presidente de los Diablos) le pregunté cómo lo hacían para formar tan buenos equipos. Él se carcajeó y me dijo: “La oficina de los Diablos trabaja todo el año, analizamos las posiciones que tenemos que reforzar de acuerdo a nuestro estadio y en junio aproximadamente contactamos a los equipos que los tienen y los adquirimos para tenerlos la próxima temporada. Tenemos un scout de Ligas Mayores que nos está informando sobre los extranjeros que podemos adquirir y siempre tenemos dos o tres novatos, que ya están listos para la liga; para ir fogueándolos, nuestro mánager los tiene que hacer jugar; no hay otra manera de crear jugadores que esa y por eso también durante todo el año estamos scoutendo jóvenes por todo el país, que llenen ciertos requisitos, que exigen las Mayores, parámetros en cuanto a destreza con el bate, para pitchear, de fildeo, velocidad al correr y potencia del brazo, son imprescindibles y orientativos, pero los prospectos deben y necesitan tener disposición, temperamento, humildad, deseos de aprender y madurez”.
Que no te vean apocado, tímido y tampoco, distraído. Por eso en los en un tryout tienen que ser activos despiertos y colaboradores hasta para recoger las pelotas, para enviarlos a Estados Unidos y después de un tiempo, si no llenan esos requisitos para ellos, nos los devuelven, pero ya muy bien preparados”.
Y después de esa conversación, lo reconozco, creo me he vuelto exigente, veo a unos Leones que anuncian contrataciones “bomba”: Yeison Coca, el primer bate que el equipo necesitaba, pero luego resulta que hay tantos segundas bases, que sobraron en otros equipos, que sólo jugó cuando mucho diez partidos, y traen a un jardinero central, también como primer bate, muy buen jardinero, pero creo robó 15 bases y dejamos en la banca a Fabricio Macías, uno de los mejores jardineros mexicanos y que batea mucho, pero mucho más que el japonés, y que tiene el inconveniente para nuestro flamante mánager “que es mexicano”, y al señor Vizcarra pues le gusta más lo extranjero, y por eso en un juego perdiendo por una o dos carreras, no cambia por un emergente a Fuentes, gran tercera base, pero que al bate no puede jugar ni en la Meridana. La oficina anuncia casi al final otro refuerzo “bomba”, el “Cafecito” Martínez, y para reírse, como jardinero izquierdo, dejando en la banca al japonés y desde luego a Obeso, que en estos momentos es el ídolo de la fanaticada yucateca, excelso jardinero y gran bate.
La oficina de contrataciones de los Leones sabe que, aunque estén dando tumbos todo el tiempo, la Zona Sur es muy mala y por eso clasifican. Si Leones jugara en la Zona Norte, no jugaría playoffs nunca. Amables aficionados, la vida puede traernos tiempos de alegría y también tiempos de angustias; tiempos de triunfos y tiempos de derrotas; tiempos de éxitos y tiempos de fracasos. Como aficionados debemos aprender la manera de permanecer fieles, así como hacemos con Dios, cualquiera sea la circunstancia que atravesemos.
En los tiempos de alegría y de triunfo no se necesita recibir consolación, pero en los tiempos difíciles es muy necesario para no hundirnos en la depresión, como se oye en todos lados hablando de los Leones, en la calle, poder salir adelante.
Mérida, agosto de 2024
