Amigos aficionados…

La semana pasada cerramos hablando de Saúl Jiménez Fortes, torero que dos veces ha sufrido graves cornadas de cuello. Fue una de las reflexiones con relación al tremendo percance sufrido por el novillero mexicano César Pacheco el miércoles de la semana anterior en Calasparra. Pues el diestro tricolor ya recibió el alta médica y espera volver pronto a la actividad, igual que Jiménez Fortes lo hizo en su momento, en su calvario de cornadas, operaciones y recuperaciones.

Vaya que es difícil la vida de los toreros, de jugarse la vida todos los días, más que se hace fuera de su terruño. Pero es la única forma de poder trascender.

En estos días torearon en Europa dos novilleros mexicanos que estarán en el festejo que marcará el arranque de la temporada en la Plaza Mérida y dejaron buena nota. Son augurios importantes para la tauromaquia en Yucatán, que tiene mucho para dar en este septiembre, de cara al octubre de parches y timbales en el coso de Reforma.

Eduardo Neyra se fue en hombros en la Feria del Arroz de Calasparra, y Bruno Aloi tuvo dos tardes de peso, una en Arganda del Rey en la que dejó ver su quehacer taurino, mientras se va preparando para alternar con ellos en la Mérida Julio Ventura “Venturita”, novillero que hará su debut oficial con picadores en cosos de primera.

Interesante la apuesta de Toros Yucatán para abrir su temporada el sábado 12 de octubre, a las 19 horas.

Seguramente la temporada traerá cosas atractivas, como puede del segundo cartel, en la primera corrida, que para el 27 de octubre tendrá a Diego Ventura, a caballo, con Joselito Adame y Ernesto Javier “Calita”.

Y de allí, a seguir con las esperanzas taurinas.

También, un tema a mencionar, del que se abundará en estos días, es la participación del rejoneador yucateco Cuauhtémoc Ayala Arzápalo en la corrida del lunes 16 de septiembre en la Plaza México.

Tiene el caballista dos festejos seguidos, pues el 15 actuará en la Feria de Zacatecas compartiendo cartel con Juan Pablo Sánchez, Alejandro Lima “El Mojito” y Héctor Gutiérrez, y el lunes, abriendo el ciclo de Insurgentes, alternando con Pepe Murillo, Juan Luis Silis, Angelino de Arriaga, Luis Ignacio Escobedo y Juan Pedro Llaguno.

Y cerramos esta vez con un trincherazo especial: grato ver al apreciado padre Fausto Guadalupe Castillo Pereyra echando capotazo en la tardeada parroquial que se organizó con motivo de la tradicional feria de su natal Maxcanú. ¡Qué feliz se le veía bregando a la vaquilla!

El hijo del recientemente fallecido, dueño de la ganadería de Sinkeuel, siempre ha hablado de la apasionada y fecunda labor de Juan Castillo González como persona, padre de familia y criador de reses bravas, heredando él el don de predicar la palabra de Dios ante una sociedad de cada vez más complicados estilos de vida.

El día que falleció su papá, de un continente a otro, intercambiamos reflexiones sobre el ganadero caído y dijo: “Fue feliz siendo honesto como criador de reses bravas. Y así trascendió”.

De eso se trata la vida: de trascender. Gaspar Silveira