Vaya predicamento en el que estaban los Venados.

Otro equipo de posición inferior en la tabla le estaba ganando y no se veía por dónde los ciervos podrían venir de atrás. Pero de pronto, sacaron algo de fútbol de la chistera y, con vibrante reacción, terminaron venciendo 2-1 a un Atlético Morelia que, contrario al estilo de los que toman ventaja, se fueron con todo a buscar más goles, y no les resultó.

Los Venados, que perdieron la semana pasada ante los sotaneros Alebrijes de Oaxaca, que terminaron con 10 elementos, sumaron con muchos sufrimientos su segunda victoria del Apertura 2024 de la Liga de Expansión. Y, como la primera, fue una bocanada de oxígeno para los de Rigoberto Esparza porque, con sus tres unidades de anoche, se metieron al quinto lugar de la tabla, a falta de que se termine la fecha siete y se acomoden las piezas.

Pero anotar es importante y ganar, más. Y eso fue lo más valioso de anoche, en un partido que, a ratos, fue sin ton ni son… ni goles.

Wíliam Guzmán falló una frente al marco que pudo poner adelante a los ciervos temprano, y después el juego cayó en un bache.

En la segunda parte, Morelia, tan urgido como los Venados de ganar, se adelantó con tanto de Edson Castellanos. Y se temió mucho por otra derrota.

Empero, el canterano Erick Espinosa se estrenó como goleador, empatando el juego a los 68’. Tras el tanto, los ciervos se vieron más incisivos y fue que, en una de varias intentonas, ya sobre el tiempo, Diego Pineda hizo el gol de la victoria.

Un triunfo de oro puro para los Venados que, esperan, puedan ir a una racha positiva.— Gaspar Silveira

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