Más que cansada por un evento hoy, otro al rato y los que se acumulen, pero valorando cada paso dado como deportista y como persona, Gilda Guadalupe Cota Vera sabe que lo vivido le dejará experiencias y recuerdos para disfrutar siempre.

Como lo ocurrido el martes pasado, cuando todos los deportistas que participaron por México en los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos en París asistieron a una reunión clave: en Palacio Nacional recibieron los medallistas sus estímulos económicos del Gobierno Federal por subir al podio en la Ciudad Luz y por competir en la magna justa.

A Gilda Guadalupe, sentada en primera fila con los demás medallistas paralímpicos, fue el presidente de la República el que le galardonó y saludó personalmente.

“Es muy padre convivir con los atletas convencionales, súper emocionante ver a los medallistas, verme a mí sentada en primera fila, recibir los reconocimientos de manos del presidente directamente, fue muy bonito, una experiencia única”, destaca la medallista de plata en impulso de bala, en un audio enviado al Diario ayer.

Para Gilda fue una odisea el viaje, por lo cansado y más por las condiciones de su padecimiento, pero en sus reflexiones, señala que mereció la pena, más allá de cuestiones económicas, que sirven de mucho, y los reconocimientos.

“Viaje a las 4 de la mañana para llegar al evento a Ciudad de México, directo casi a Palacio Nacional, pero estando allá y ver a todos es algo muy bonito”, relata Gilda, resaltando dos puntos de manera muy especial.

Uno, la intervención de Ana Gabriela Guevara, la titular de la Conade. “Dio muy buenas palabras, un emotivo mensaje. Habló acerca de su compromiso, de su labor en Conade, lloró… Se me hizo bonito”.

Y otro, las palabras que cruzó con una de las deportistas mexicanas que más ha admirado: María del Rosario Espinoza, medallista olímpica y mundial en la disciplina de tae kwon do.

“Viví momentos muy padres, sobre todo cuando María del Rosario Espinoza se me acercó. Me felicitó, me dijo que han sido muy emotivas mis entrevistas, mis mensajes, que reconoce mi esfuerzo. Y eso para mí es muy bonito porque es una atleta distinguida, me desvelaba para ver sus competencias o despertaba temprano o para verlas. Y ver que alguien que fue tu ídolo y venga y te diga: ‘Buen trabajo, felicidades’, no tiene palabras”.

Gilda, como ya informamos, será parte de la campaña que llevará el Teletón para su evento anual, junto con todos los medallistas paralímpicos. “Es una gran oportunidad para seguir hablando de lo que vivimos y lo que podría hacerse para mejorar la calidad de vida de quienes padecen alguna discapacidad o un mal como la esclerosis múltiples”.

Quizá el mensaje que recibió de María del Rosario Espinoza, el sentir que, de alguien especial, llegó un reconocimiento, más que a la deportista, a la luchadora en que se ha convertido, siga agrandando sus logros.

“El abrazo, la plática, la foto… Merece la pena todo lo que se está viviendo”, afirma.— Gaspar Silveira Malaver