Asiduo lector del Diario y de su sección Deportes, en sus ediciones de los días 21 y 22 del agonizante septiembre, mes de la patria, se publicaron dos interesantes artículos que por su actualidad y contenido me inspiran a redactar el presente. Sus títulos: “Parece que no hay límites para Shohei Ohtani” y “Aaron Judge explota y mantiene su liderazgo”.
En el primero de ellos, la hoy estrella de los Dodgers de Los Ángeles irrumpe en el mejor béisbol del mundo procedente de su natal Japón. Sin un físico intimidante, se convierte en un portento de este deporte, en el que destaca: un bateo que roza la perfección, acumulando porcentaje y batazos de cuatro esquinas. Una velocidad envidiable, que le permite robar bases una y otra vez. Y ahora está alistándose para volver a la loma tras la operación Tommy John a la que se sometió. Bateando y corriendo, el primer pelotero de 50 jonrones y 50 bases robadas (ayer llegó a con 54 bambinazos y 57 estafas). ¡No es de este planeta!
Y de Judge, otro portento con los Yanquis. Batea como los grandes y a la defensiva, jugando todos los días, una figura. Ya está hoy con 58 jonrones, 144 carreras producidas y un porcentaje de .325. Esperemos que llegue a la altura de los grandes jonroneros yanquis como fueron Ruth, Mantle, Reggie Jackson, Maris, junto con sus compañeros actuales Juan Soto y Giancarlo Stanton.
El tiempo dirá. Mientras, disfrutemos a estos monstruos que nos da el béisbol de Grandes Ligas.
