El gran show del tenis juvenil está en marcha.

Como en un Grand Slam pequeño, muchos de los mejores juveniles del planeta vieron con asombro la ceremonia inaugural de la edición 37 la Copa Mundial Yucatán, un torneo que crece con el talento de sus tenistas, arropada por la tradición y las costumbres de casa.

Cuando Luis Enrique Herrera, una leyenda del tenis mexicano, concretó el saque inicial con Agustín “Bebé” Moreno, otro nombre ilustre, se dejó escuchar una fuerte ovación. La “Araña” Herrera, como jugador, fue de los primeros en destacar en esta Copa en los años 80 y luego venció a Jimmy Connors en Wimbledon. Eso dice mucho de quienes han jugado en un Club Campestre que se ha adaptado a los cambios en un torneo que igual ha estado siempre listo, hasta llegar a J500, el mayor grado que se otorga a los certámenes juveniles.

“Más de 6,400 tenistas han pasado por la Copa Yucatán, muchos luego siendo parte de la élite del tenis. Entonces, podemos sentirnos orgullosos, pero también con la responsabilidad de mantener en alto el nombre”, dijo Jorge Haro Giffenig, director del torneo, antes de que Armín Lizama Córdova, director del IDEY, declare inaugurado oficialmente la fiesta.

En sus mensajes, Lizama Córdova y Jesús Pérez Ballote, director de Bienestar Humano del Ayuntamiento de Mérida, resaltaron la importancia del certamen, con significado importante para Yucatán, en lo deportivo y social, aunado al respaldo de los patrocinadores que lo hacen posible.

Y como dijo el presidente del Campestre, Arturo Millet Molina, “llega una semana que nos toca disfrutar y ver a las promesas de este deporte jugar en nuestra casa, como desde que la creó Jorge Robleda Moguel”.

Los primeros sembrados, casi todos, tuvieron jornada de triunfos, como el número uno Maxim Mrva, de República Checa.

Pero el séptimo de la ITF sabe que detrás suyo hay un paquete grande para ascender al trono que por dos años seguidos ocupó Rodrigo Pacheco Méndez.

Los tenistas de esta edición se veían entusiasmados con el desfile de las banderas de sus países. Tras un show con coreografía “Alrededor del mundo”, con mariachi al final, las luces se apagaron para dar paso a los fuegos artificiales que iluminaron la noche meridana, el anuncio oficial de que se viene una semana grande de tenis de Yucatán a todo el planeta.