La Águilas realmente volaban alto como los mejores de la NFL, presumían de un récord de 10-1, aspiraban a ser los mejores sembrados, tener ventaja de la localía en los playoffs y sí, querían un anillo del Super Bowl como meta creíble.
Todo lo anterior fue en la temporada 2023, cuando el paso firme del entrenador Nick Sirianni y del quarterback Jalen Hurts por ganar un Super Bowl, se convirtió en uno de los colapsos más épicos en la historia del deporte de Filadelfia, y hay muchos para recordar.
Tenían un récord de 10-1 hasta que fueron aplastados por San Francisco en casa por 23 puntos, en una revancha del juego de campeonato de la Conferencia Nacional. Dallas superó a Filadelfia por 20 unidades la semana siguiente y tanto las derrotas, como las culpas, se acumularon desde allí. Las Águilas trastabillaron en el final de temporada regular con una marca de 1-5 antes de que ser eliminados al perder en la ronda de comodines contra Tampa Bay.
Sirianni estaba en la cuerda floja a pesar de tres apariciones en playoffs y un viaje al Super Bowl en tres temporadas. Se exigieron cambios, desde los asistentes hasta el plan de juego, en el draft, así como reparar el ambiente dentro del vestuario.
Las lecciones aprendidas de la última temporada impulsaron a la franquicia en su camino a una temporada regular de 14 victorias y tres triunfos en los playoffs.
Jeffrey Lurie, propietario del equipo, y Howie Roseman, el gerente general, decidieron no prescindir de Sirianni y realizaron los movimientos necesarios para llevarlos de nuevo a la cima de la NFL, y están a una victoria de alcanzarla.
“Ha sido la historia de las Águilas de 2023 a 2024. Por mal que nos sintiéramos por cómo terminó el año pasado, creo que te hace ser quien eres”, afirmó Sirianni.
Ahora, procurarán ganar el segundo Super Bowl en la historia de la franquicia.
“Eso es bastante genial”, destacó el entrenador en jefe de Filadelfia. “Eso es en lo que estoy centrado”, sostuvo Sirianni.
Quizás una señal de que la relación entre el entrenador en jefe y su quarterback esta temporada se volvió más cohesiva que agotadora, es que Sirianni insistió en que Hurts bromeó cuando el pasador dijo después del juego por el título de la Nacional que del “chaleco de fuerza” del equipo ofensivo.
Hurts tuvo seis victorias esta temporada cuando lanzó para menos de 200 yardas antes de registrar 246 yardas y contabilizar cuatro touchdowns en la victoria del juego de campeonato en contra de Washington.
“Ganamos con un par de maneras diferentes este año. Creo que solo estaba divirtiéndose después del juego”, dijo Sirianni. “Sé esto, y él lo ha dicho muchas veces: no le importa cómo ganemos. A mí no me importa cómo ganemos, siempre que ganemos. Hacemos todo lo que podemos para poder ganar”.
Uno de los signos más angustiosos de que el equipo estaba en caída libre sin salida la temporada pasada, fue cuando Sirianni hizo del exentrenador de los Leones de Detroit, Matt Patricia, el encargado de las jugadas defensivas y esencialmente despojó al coordinador defensivo Sean Desai de cualquier responsabilidad real. Desai y Patricia fueron despedidos en la temporada baja, al igual que el coordinador ofensivo Brian Johnson.
Le cambió la cara
Saquon Barkley está cerca de la cima en la lista de los mejores fichajes de agentes libres en la historia del deporte de Filadelfia.
Corrió para 2,005 yardas, logra carreras anotadoras de 60 yardas y convirtió la ofensiva en una amenaza dual.
Las Águilas no van a tener oportunidad de vencer a los Jefes de Kansas City si Barkley no está en su mejor momento, una hazaña no menor en una temporada en la que ha sido comparado con Terrell Davis y Eric Dickerson, como uno de los mejores corredores en la historia de la liga.— AP
