La NFL informó ayer que llegó a un acuerdo con la Asociación de Jugadores de la liga (NFLPA por sus siglas en inglés) para que el tope salarial de la temporada 2025 sea de 279.8 millones de dólares, el más alto desde que se instauró este sistema en 1994.
Esta cantidad representa un aumento de 23.8 millones con respecto al de la campaña pasada, que fue de 255.4 millones.
El tope salarial lo instauró la NFL en la temporada 1994 para establecer equidad entre los equipos en lo que respecta al sueldo que pueden destinar para pagar a sus jugadores año con año.
En aquella primera campaña el límite salarial fue de 34.6 millones de dólares.
El crecimiento en el tope salarial ha sido constante. Sólo tuvo un año de recesión en el 2021, tras la pandemia de la Covid-19, con un límite de 182.5 millones, 15.7 millones menos que en 2020.
En la temporada 2022 el tope salarial fue de 208.2 millones, y que no ha dejado de crecer desde entonces (224.8 millones en 2023, 255.4 en 2024 y ahora 279.2).
La cantidad para fijar este tope se ajusta de acuerdo a las ganancias anuales de la liga, que incluyen ingresos por las transmisiones de televisión, asistencias a los estadios y patrocinios.
De acuerdo con Brian McCarthy, vicepresidente de comunicaciones de la NFL, este año las ganancias a repartir entre los 32 equipos de la liga rondarán los 11.600 millones de dólares, por lo que cada franquicia recibirá 326.5 millones.
Las ganancias de la NFL se dispararon desde 2021, cuando firmó acuerdos récord por los de derechos de transmisión con las cadenas CBS, NBC, Fox, ESPN y con la plataforma Amazon, por un valor colectivo cercano a los 110 mil millones de dólares, por 11 años.
La actividad de la NFL iniciará el 12 de marzo con la agencia libre.— EFE
