PROGRESO.— Las vísperas de la Semana Santa recuerdan que en cada período vacacional retorna al puerto una fuerte actividad económica en general, y en el caso de los servicios turísticos obtiene ingresos por la ola de visitantes que llegan a Progreso para disfrutar sus días libres.
Aunque hay servicios permanentes, hay otros que solo se reactivan durante las temporadas altas, como en las vacaciones de Semana Santa y de verano, tal como es el caso de las ferias en las comisarías como Chelem y la zona de antros que se ubica a las afueras de Chicxulub Puerto.
En vacaciones abre zona de antros en Progreso
En este lugar, en cada período vacacional vuelven a funcionar antros a partir del viernes y durante el fin de semana, situación que si bien es una costumbre (solo para los visitantes locales, pues los locales no los frecuentan) también representa noches de tormento para los porteños que viven en el área.
Y es que en la zona habitacional en los alrededores de los antros de Chicxulub Puerto viven familias, o por el contrario, están los cuidadores de los predios.
Asimismo, desde hace algunos años a la fecha residen extranjeros en forma permanente o por largas temporadas.
Ruido excesivo y cierre de calle en Chicxulub Puerto
Los vecinos entrevistados dicen que sufren las dificultades de la puesta en marcha de los antros, a causa del ruido constante e intenso, así como el cierre de la calle 19, ya que cada vez que es noche de fiesta, ese acceso y salida de la comisaría queda prácticamente bloqueado por las personas que estacionan sus vehículos a las afueras de los establecimientos.
En una visita a la llamada zona de antros, el Diario entrevistó al señor Víctor R.Q., quien prefiere mantener el anonimato, aunque al periodista sí le confió sus datos, y señala que cada vez que se acercan las vacaciones prefiere mudarse del lugar.
“Los fines de semana no podemos dormir aquí por el fuerte escándalo que hay en las discos. En mi casa, que está aquí a dos cuadras, vivimos mi esposa y mis dos hijos; ahorita ya están grandes, son de 12 y de 10, pero de más pequeños era una cosa complicada”, subraya.
“Los fines de semana no podemos dormir aquí por el escándalo que hay en las discos”, añade.
“Entonces, buscamos una solución: cuando llega esta época nos vamos a casa de mi suegra que está cerca del centro de Chicxulub. A pesar de la distancia todavía se alcanza a oír la música en horas de la noche, imagínate estando aquí cerca”, agrega.

Mayor riesgo por jóvenes alcoholizados
El riesgo es mayor debido a que acude una gran cantidad de jóvenes, principalmente visitantes de Mérida, quienes consumen alcohol y cuando salen de las discos regresan a sus casas manejando, asegura el vecino.
La señora Candelaria Tec Chim, quien acostumbra, como su familia, viajar en moto, teme circular por esa área en la temporada de vacaciones por el exceso de automóviles y la combinación del alcohol que podrían generar una tragedia.
“La verdad, sí es un riesgo. Está peligroso porque nosotros no tenemos carro, entonces si vamos a cualquier lugar con la familia, tiene que ser en la moto”.
“Los hemos visto, incluso cuando ya amaneció siguen estando por aquí después de la fiesta, todos borrachos y subiéndose a sus carros. Pueden causar algo de lo que se pueden arrepentir”, comparte.
De igual manera, manifiesta que algunos residentes extranjeros se han quejado de la situación.
Incomodidad para extranjeros que residen en la zona
“Por aquí vive mucho extranjero y ellos también se sienten incómodos en estas épocas. Algunos ya lo saben, aunque no se acostumbran, pero ya no se asustan”.
“Pero cuando son recién llegados siempre preguntan por qué hay demasiado escándalo, luego a ellos no les gusta porque vienen a buscar tranquilidad por aquí, pero los entendemos, a todos nos afecta el ruido y el miedo”, asevera la porteña.
En la actualidad, la zona de antros se encuentra desocupada y se desconoce si abrirá en esta Semana Santa, como ha ocurrido anteriormente, o si los dueños esperaran al próximo verano para reabrir sus puertas.
Zona de antros / Chicxulub Puerto
En la zona habitacional y en los alrededores viven familias, cuidadores de predios y extranjeros.
Extranjeros incómodos
La vecina Candelaria Tec Chim asegura que los extranjeros “también se sienten incómodos en estas épocas. Algunos ya lo saben, aunque no se acostumbran, pero ya no se asustan. Cuando son recién llegados siempre preguntan por qué hay demasiado escándalo”.— Abraham Ismael Raz Herrera





