El boxeo yucateco vivió una noche de sábado muy intensa, en estas tierras y en el extranjero. La juventud acá, y la experiencia más allá de las fronteras.
En el puerto de Sisal, con un lleno a reventar, Guillermo Keb Canul alzó la mano para dejarse ver como la principal promesa del pugilismo local, venciendo por puntos al lagunero Luis Reyes Carmona, conquistando el cetro vacante superpluma de la Federación Latinoamericana, versión Asociación Mundial Boxeo.
Y cerca de Los Ángeles, California, Elías “Latin” Espadas, con largo camino recorrido, aguantó batalla y le sacó un meritorio empate al kazajo Sadriddin Akmedov, uno de los mejores superwelters de la actualidad.
Decidido a todo
Keb Canul, hijo del excampeón mundial Gilberto Keb, salió decidido y desde los primeros momentos puso en aprietos a Carmona, quien no se amilanó y también metió golpes. En el tercer minuto del primer rollo le pegó con derechazo en la cabeza para mandarlo a la lona.
La pelea fue cerrada en todo momento, pero el de Hunucmá puso la mejor parte de los golpes, dominando especialmente sobre el quinto y séptimo episodios, y al final de las ocho vueltas los jueces le dieron la victoria. Dos votaron 79-72 y uno marcó 78-73.
Entre lágrimas, el séptimo de la dinastía de los “Babe Luis” recibió el cinturón Fedelatin.
Mientras tanto, en el Commerce Casino & Hotel, “Latin” Espadas protagonizó la pelea estelar, y muchos pensaron que Akmedov impondría condiciones, dado su paso invicto en 15 peleas, con 13 triunfos antes del límite.
Empero, Espadas González fue aguantando y se emparejó con el kazajo, en un verdadero toma y daca sobre el cuadrilátero.
De acuerdo con Notifight.com, fue un combate físico, de intercambios en el centro del cuadrilátero, sin un claro dominador. Aunque por momentos la iniciativa de las acciones y la efectividad se inclinaba a favor del asiático.
Sin embargo, al frente se encontró ante un fajador mexicano, quien tuvo un importante poder de asimilación y contraataque eficaz.
Espadas confió en su alcance y junto a su actitud de responder de manera agresiva a los ataques del rival fueron un factor a destacar.
De igual forma, Akhmedov no dejó de caminar hacia adelante, lanzando golpes en la corta distancia y con la guardia media.
Las tarjetas quedaron de la siguiente manera: 95-95, 96-94 y 95-95, señalando el empate en la contienda.
Elías quedó con récord de 23-6 y su primer empate como profesional llegó con sabor a victoria.— Gaspar Silveira M.




