El París Saint-Germain desfiló ayer por los Campos Elíseos luego de conquistar su primera Liga de Campeones, en una celebración marcada por la euforia y la tragedia.
El equipo arribó a la capital francesa tras vencer 5-0 al Ínter de Milán, en Múnich, y recorrió la emblemática avenida a bordo de un autobús descubierto. Marquinhos, capitán del equipo, levantó el trofeo ante miles de aficionados que ondeaban banderas azules y rojas. El entrenador Luis Enrique y jugadores como Ousmane Dembélé participaron en cánticos del club.
Más tarde, la delegación fue recibida por el presidente Emmanuel Macron y la primera dama en el Palacio del Elíseo. Posteriormente, en el estadio Parque de los Príncipes, se celebró un concierto y espectáculo de luces.
La noche del sábado, sin embargo, dos personas fallecieron durante los festejos. En Dax, un joven de 17 años fue apuñalado en una fiesta callejera, aunque las autoridades indicaron que el hecho no parecía vinculado con el fútbol. En París, un hombre de unos 20 años murió luego de ser atropellado por un coche mientras iba en una patineta. El conductor fue detenido y ambos casos siguen bajo investigación.
Además, un agente de policía resultó gravemente herido debido a los fuegos artificiales en Coutances y fue inducido a coma artificial debido a lesiones oculares. En total, se reportaron 201 heridos en la capital, cuatro de ellos graves.
El club lamentó la violencia. “Estos actos aislados son contrarios a los valores del club y no representan en absoluto a la inmensa mayoría de nuestros aficionados”, señaló el PSG a través de un comunicado.
Más de 110 mil personas fueron autorizadas a asistir al desfile de ayer, para el cual se cerraron calles del centro de París. El Abierto de París en Roland Garros también se vio afectado.
Los autobuses que esperaban recoger a los aficionados en Roland Garros se quedaron atrapados en el tráfico, mientras seguidores del PSG se desplazaban en patinetes, tocaban bocinas y portaban banderas del club. Miles de agentes fueron desplegados para garantizar el orden.
En la plaza de la Bastilla los aficionados subieron a la base de la famosa columna, cantando, bailando y lanzando bengalas.
Merecido homenaje
Luis Enrique, entrenador del PSG, recibió una enorme ovación por parte de los 50 mil aficionados que se dieron cita para la celebración en el Parque de los Príncipes.
“Tenemos al mejor entrenador del mundo”, aseguró el qatarí Nasser Al-Khelaifi, presidente del club.
La grada parisina coreó insistentemente el nombre del entrenador español, quien no pudo ocultar la emoción por el homenaje.
“Ya tenemos por fin la estrella en la camiseta”, añadió Al-Khelaifi, con la voz ronca de la emoción y la “Orejona” a su lado.— AP y EFE








