Los Leones deberán comenzar a remar contra la corriente si no quieren que la temporada se vaya esfumando desde la misma primera mitad del campeonato.
Los melenudos, que un día juegan casi por nota y de pronto sufren desplomes grandes, recibirán esta noche a los Conspiradores de Querétaro, una de las novenas de la Liga Mexicana más tapizada de jugadores extranjeros, la que más batea jonrones y produce carreras, a la vez que, en contraste, es la que lleva peor efectividad colectiva del circuito.
Yucatán acaba de ser barrido por los Bravos en León, en una gira de 2-4 en ganados y perdidos que dejó muchas más dudas que aciertos. Las fieras tienen marca de 18-21 y ocupan el sexto sitio de la Zona Sur, más por la inconsistencia de la mitad de los equipos del sector, que por cuestiones positivas.
Los Conspiradores, a su vez, son los novenos del Sur, con 16-22, aunque sin tanta obligación de ganar como la tienen los Leones.
En la gira reciente los melenudos mejoraron a la ofensiva y ya no son los últimos en bateo colectivo (son 19 de 20, con .270), pero el pitcheo, especialmente el de relevo, echó por la borda importantes actuaciones de sus abridores.
Junto con el despido del mánager Ramón Santiago se hizo el cese del coach de bateo Francisco Morales.
En una semana con Eliezer Alfonzo, venezolano que llegó para el puesto dejado por Morales, los Leones mejoraron a la ofensiva de manera notable, en algunos puntos. No se ha dado, empero, la mejoría en el pitcheo, particularmente en el relevo.
El bullpen melenudo fracasó estrepitosamente en la serie ante los Bravos de León y la barrida en el Estadio “Domingo Santana” se debió de forma particular a dos derrotas en partidos en que las fieras tenían ventaja considerable. Dos partidos que los abridores dejaron ganados (Yoanner Negrín uno, y Logan Ondrusek otro) terminaron en derrotas muy dolorosas por el desplome de los bomberos.
Y como dijeron muchos tras la salida de Santiago el domingo de la semana pasada, y la llegada de Oswaldo Morejón como interino, no es propiamente culpa de los pilotos, sino de los peloteros que la directiva trae.
Yucatán entrará a la serie de hoy ante los Conspiradores en casa bateando .270, en el lugar 19 de 20 equipos (la semana anterior eran últimos, con .254). En los dos partidos que ganaban en León y los perdieron, tuvieron a cuatro jonrones. ¿Puede verse “normal” perder un partido en que conectas cuatro bambinazos? Sí, pero hay que considerar que seis de esos palos de vuelta entera fueron solitarios. Esa es otra asignatura pendiente: batear con corredores en posición de anotar. Allá es donde flaquean los Leones, en que muchos de sus hits son cuando no tienen gente en base.
Pasando al pitcheo: la efectividad colectiva de los Leones es de 5.98, la número 12 de la Liga Mexicana. Hay relevistas que tienen porcentaje de bateo en contra sobre .300, y abridores que no las han tenido todas consigo, como el caso de César Valdez, que en dos salidas ha sido apaleado inmisericorde y tiene efectividad de 7.91.
Los números nunca mienten y desde antes de la temporada se hizo hincapié de que eran demasiados peloteros que, con un pasado con pocas actuaciones en Grandes Ligas o en Ligas Menores, o el béisbol de oriente, fueron señalados como “bombas”, pero a la hora de la verdad no pudieron explotar o rendir. Muchos ya se fueron, pero otros quedan y, se insiste en las estadísticas, no están rindiendo como para estar con etiqueta de refuerzos.
El año pasado, por citar ejemplos, se mantuvo toda la temporada como refuerzo extranjero a Yeison Coca, quien bateó apenas para .200, jugando muy poco y aportando casi nada.
Hay que reconocer que han hecho movimientos importantes para dar al infield profundidad, con elementos como Yangervis Solarte en tercera, Diosbel Arias en el short, con aportes bateando y fildeando, pero en el pitcheo eso no se ha logrado.
Los Leones no han informado si Morejón seguirá de tiempo completo como piloto. No hay señales de nada. Si Morejón va a seguir, se debe decidir ya. Eso puede ayudar a la estabilidad.
Y la triste experiencia vivida en León (especialmente el juego del viernes, que ganaban 8-1 y perdieron 9-8), dejó ver que siguen con muchas dudas en un róster que no camina.— Gaspar Silveira
